Partido sucio

- 08 de julio de 2019 - 00:00

Creo firmemente que el fútbol es una metáfora de la vida. Incorpora la voluntad individual a un proyecto grupal, y aunque suele estar marcado por el talento también puede terminar manchado por las pasiones.

Justo en estos días siento que estamos viviendo en Ecuador un partido sucio, cansino y amañado.  

Las redes sociales, por ejemplo son canchas polvorientas donde se pega sin ley ni razón. Pensar distinto o ser distinto merece todos los codazos. No hay árbitro ni ganador ni genialidad memorable. Si te llega el balón, lo revientas.

Desde una tribuna menos virtual observo a periodistas lanzar centros. De vez en cuando, una entrevista termina en un tiro de esquina con jugada preparada para que el sujeto en cuestión conecte de cabeza libre de marca. Goles regalados y descarados.

¿Quieren algo de política? Me resulta inevitable futbolizar el caso del excura Tuárez y su abolillado perfil. Legítimo por el papel firmado pero escaso de recursos, incontenible verbalmente y desautorizado por su falta de vigencia. Solo le falta decir que llegó al CPCCS “a aprender”, pero cuidado en el afán por deshacerse de él se anotan un autogol.

En los temas judiciales creo que Alexis juega de falso 9 y que Jorge Glas arrastró marcas. Aquí no hay VAR y si tuviéramos, los del Consejo de la Judicatura nos dirían que está dañado o que no lo saben usar. Si la fiscal no acompaña la jugada se va a quedar más sola que Messi.

En el gobierno, la ministra Romo juega de 5 y se esfuerza por cortar todos los ataques antes de que lleguen a la última línea. Contra Assange jugamos siempre al contragolpe y la excanciller Espinosa estaba claramente fuera de lugar. Hubo recientes fichajes importantes como el de Monserrat Creamer y bajas esperadas como la de Verónica Espinosa, pero los nombres por sí solos no dicen mucho si el equipo no sigue el mismo dibujo táctico.   

Me gusta cuando un funcionario es exigido y, en lugar de botarla a un costado, sale jugando como la alcaldesa de Guayaquil y su decisión respecto de Karime Borja. Me encanta el juego inclusivo y solidario. Me enerva esta Asamblea Nacional tan inoperante como la FEF de Carlos Villacís.

Creo que a veces nos falta ambición y estamos distraídos con la periferia. La Sub 20 nos explicó la moraleja: ojo con la falta de convicción porque si jugamos a no perder, podemos terminar goleados. (O)