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Ecuador/Mié.21/Abr/2021

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Xavier Villacís

País del fraude

02 de marzo de 2021 00:00

En ocasiones la mayoría de poderes fácticos, aquellos que están a la sombra del poder constituido, imponiendo sus agendas e intereses sobre un Estado, acuerdan a favor de una candidatura presidencial contraria a la voluntad de las mayorías.  Llega el día de la elección, la tentación de los poderosos se desborda, sus acuerdos se imponen y aunque la mayoría de votantes no lo quiera, terminan por hacer ganar a quien ellos -con la soberbia de siempre- decidieron deberá gobernar. O mejor dicho: representarlos defendiendo sus grandes negocios.

La historia es común. Sucede tanto en momentos en que gozamos de ciertas libertades, con cierta democracia, como cuando y donde gobiernan personajes como Maduro, Diosdado Cabello, Daniel Ortega o Rafael Correa. Con ellos torcer la voluntad popular no requiere de mayores consensos ni acuerdos con poder fáctico alguno. El dictador es el único poder. A él nunca le faltará un lacayo de uñas largas que asustado llame a cualquier ‘Juan Pablo’ de medio pelo, exigiéndole que “invierta los resultados (electorales) o se jode”. País del fraude.

Lugar donde toda lógica desaparece en la opacidad de las urnas. Encasillan al elector de irracional. Un pueblo al que le robaron hasta en mitad de un terremoto y al final -indican quienes cuentan los votos- casi todos sufragaron a favor de los ladrones. Que igual votaron por sus victimarios las familias de los deshumanizados que se matan en esquinas o en cárceles a causa de las drogas y de leyes que permiten su porte. El imperio del sin sentido proclama ganadores de una elección a quienes nos entregaron al narco infierno.

Es la lógica del mundo al revés negando transparencia a una votación. En ocasiones como la actual, el peor dictadorzuelo y los poderes fácticos se necesitan para ocultar la verdad de las urnas. Coluden en contra de la voluntad popular. Se necesitan para repartirse un poder que reconocen, ninguno puede detentarlo solo. Unos, acuerdan, se llevan una función del Estado, los otros las demás. Concesiones viales, mineras, puertos, todo repartido. El negocio de la usura, intocable. Las urnas cerradas sellan el acuerdo. País del fraude. 

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