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Jéssica Jaramillo Y.

No se puede gobernar lo que no se comprende

20 de febrero de 2021 00:00

En medio de la forzada polarización que fastidia, es necesario detenerse, mirar el futuro con el corazón, con la cabeza y no con las vísceras.

En tiempos tan convulsos, urgen los liderazgos equilibrados, mesurados, que presenten soluciones, que aunque tibios, eviten incendiar un país golpeado por el covid19, la muerte y el hambre. Un país cansado de la tragedia.

Y precisamente eso no se encuentra en redes sociales porque ahí pululan los egos, epítetos e intolerancia. Ahí solo se hace visible lo que conviene a cada usuario detrás de un teléfono inteligente, mientras los ciudadanos claman por salud, insumos y en donde la gente común, que no usa Twitter, ni vive de apariencias, clama por trabajo.

Esta semana la politóloga Flavia Freidenberg citaba una frase de Antoní Gutiérrez: “No se puede representar lo que no se entiende, no se puede gobernar lo que no se comprende”; y ese es el problema de la clase política, los grupos de poder, algunos medios de comunicación y “líderes de opinión” que cegados por el odio (con o sin razón) les impide entender la desigualdad, pues miran al país desde su comodidad y no comprenden el voto popular, prefieren llamarlos “ignorantes”, “vagos”; cuando no han vivido el hambre y la miseria.

Me atrevería a decir que lo mismo sucede con el Ministro de Salud y otras autoridades que no comprenden la desesperación de quienes ya perdieron seres queridos en la pandemia y requieren una vacuna para sus abuelos, sus padres, sus enfermos o proteger a sus hijos con vacunas pentavalentes, necesarias para la vida.

Más allá de la coyuntura urgen los liderazgos moderados, que aunque tibios, eviten joder más al país, que piensen en la gente. La crisis sanitaria se debió gestionar con responsabilidad, priorizando solucionar los líos del sistema de salud, las vacunas para médicos, enfermeros, personal de limpieza de hospitales, ellos sí en primera línea y no que se ofrezcan vacunas para los “amigos” del poder de turno.

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