El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Sáb.17/Abr/2021

Columnistas

Tendencias
Historias relacionadas
Cristian Bravo Gallardo

No la tienen fácil

27 de febrero de 2021 00:00

 La segunda vuelta está en marcha en el Ecuador. El correísmo bajo la figura de Andrés Arauz y Guillermo Lasso, líder del Movimiento CREO, tendrán el reto de captar el voto de gran porcentaje de la población, que no los apoyó en primera vuelta. Las dos fuerzas se enfrentarán en un contexto con características distintas al desarrollado en el 2017.

El escenario actual se presenta cuesta arriba para ambos candidatos, pues si bien en 2017 los dos finalistas obtuvieron más del 65% del total del electorado, en esta ocasión han llegado solamente a un 52%, lo que evidencia que aproximadamente la mitad del electorado se ha distanciado de sus propuestas.

A pesar de que los dos finalistas llegan a la segunda vuelta con una diferencia en porcentaje de votos similar a la de hace cuatro años (11,27% y 12,98% respectivamente), el escenario ha variado en el país. Un primer elemento a señalar es que el proceso anterior contó con la participación de 8 candidatos, mientras que en el proceso actual lo hicieron 16. Ello generó que el porcentaje de apoyo se reduzca para los dos finalistas.

A ello se suma el posicionamiento de dos fuerzas políticas que serán decisivas para ambos candidatos, como es el caso de Pachakutik, encabezado por Yaku Pérez y la Izquierda Democrática de Xavier Hervas, quienes coparon más de un tercio del electorado y representan a un espacio político importante.

Para el caso del correísmo, si bien sacó una diferencia holgada en primera vuelta, no ha podido asegurar el apoyo de nuevas fuerzas políticas, pues aún existe un marcado rechazo de parte de partidos y movimientos sociales, quienes han destacado la traición y el maltratado del correísmo en el pasado. Esto se suma las secuelas dejadas en la economía por la administración anterior, el manejo en materia de endeudamiento y los casos de corrupción ocurridos, herencia que su sucesor no ha atinado a darle salida en tiempos de pandemia.

Habrá que tomar en cuenta los movimientos que puedan ocurrir al interior del correísmo. Andrés Arauz ha señalado su intención de configurar un movimiento con un estilo diferente y que sea más consensual; ello a pesar de las amenazas realizadas por Rafael Correa, a varios sectores en caso de que esta fuerza política gane las elecciones.

Por su parte, el camino para Guillermo Lasso tampoco es color de rosa pues a la pugna marcada en segunda vuelta entre correísmo y anticorreísmo y de temas básicos como pobreza, desempleo y manejo de la pandemia, se incorporarán nuevos debates en torno a la ecología, temas de género, minorías sexuales, conectividad, nuevos estilos de vida, etc., que Lasso está en la obligación de atender.

Los errores cometidos por Lasso al confiarse de las encuestas entregadas por sus asesores, no solo le impidieron un cambio de estrategia e innovación política, sino que lo llevaron a desconocer temas contemporáneos que fueron aprovechados por candidatos como Pérez, Hervas y el propio Arauz. Esto, sumado a la alianza con el PSC, endureció su perfil y lo desconectó de causas que se debaten en la actualidad.

El escenario para la segunda vuelta en el Ecuador va tomando forma y será tema de interés en las siguientes semanas. Los candidatos han adoptado nuevos perfiles y se empiezan a configurar nuevas estrategias. Ambos están claros que el camino a Carondelet no será nada fácil. (O)

Te recomendamos

Las más leídas