No a la corrupción, sí al pacto ético

- 07 de diciembre de 2016 - 00:00

A la próxima campaña electoral se incorpora la consulta popular relacionada con paraísos fiscales, en procura del llamado pacto ético. Si los resultados son positivos, lo que dependerá del pueblo ecuatoriano, la burocracia corrupta y nuevos candidatos para elección popular estarán impedidos por la legislación pertinente que la Asamblea apruebe, en la medida que estén vinculados mañosamente a aquellos. Esto ya desató la iracundia de algunos políticos de oposición que con descaro critican la consulta y acusan a su promotor, Rafael Correa, que lo que busca con ella es “participar en la campaña” y otras sandeces.

Bueno, todos argumentan lo que quieren, pero no se debe dejar pasar la crítica de quien, por un lamentable ‘accidente’ aéreo no esclarecido llegó a la Presidencia, sin ningún respaldo popular. Me refiero a Osvaldo Hurtado, quien fue binomio de Jaime Roldós; solo así llegó a tan alto cargo en 1979. En efecto, cuando se atrevió a terciar para la misma función, en las elecciones de octubre de 2002, con su binomio Gloria Gallardo, de las tiendas socialcristianas, quedó en el penúltimo puesto entre 10 candidatos, una ‘paliza’ que jamás ningún expresidente haya tenido. Apenas alcanzó el 1,07%; tal hecho constituyó un rotundo rechazo; fue el castigo del pueblo contra quien afectó sus intereses y los del país, aplicando las recetas neoliberales del FMI, con los famosos paquetazos, con los que gravó el precio de las gasolinas, las tarifas de electricidad, transporte y otros servicios; aumentó los impuestos y devaluó persistentemente la moneda nacional.

Lo más grave, asumió la deuda externa por $ 1.488 millones de poderosos banqueros y grandes empresarios y clubes privados exclusivos, endosándola al país en la forma grotesca. A este proceso se llamó ‘sucretización’ de la deuda externa privada, que costó, por la pérdida del diferencial cambiario, una millonada. Fue un atraco histórico a los dineros públicos. El Banco Central asumió la pérdida que fue ‘saldada’ en el gobierno de Rodrigo Borja cuando faltaban dos días para que termine.

Lo hizo mediante decreto ejecutivo del 7 de agosto de 1992, publicado en el Registro Oficial de la misma fecha (¿?), mediante el cual emitió y entregó al Banco Central un Bono Único del Estado por un billón trescientos treinta y cuatro mil doscientos doce millones de sucres ($ 1.334.212.000.000) a cien años plazo y al 1% de interés para la liquidación de las pérdidas. Nunca se establecieron responsables de tales pérdidas, menos sanciones.

¿Debe Osvaldo Hurtado, con semejantes antecedentes, criticar el pacto ético y acusar al presidente Rafael Correa y al exvicepresidente Lenín Moreno, ahora candidato? ¿Puede ser un referente ético este político que -además- nada dijo por otro atraco, el del ‘salvataje’ bancario, que en 1999 en el gobierno de Jamil Mahuad, su exministro, se perpetró, encubriendo y financiando con dineros públicos, el atraco de los banqueros por un monto de unos $ 7.000 millones, que ahora al valor actual sería inmensamente superior?

Recordemos que Mahuad ilegalmente estableció el dólar como signo monetario nacional, tras la macrodevaluación del sucre, con la cual 1 dólar pasó a tener un valor de 25.000 sucres. Los depósitos de los ecuatorianos, que fueron previamente ‘congelados’ o incautados, sus aportes al IESS, fondos de reserva, pensiones, salarios, etc. se pulverizaron, ya que todo debía ser calculado en dólares; esto es se dividió su valor en sucres para 25.000 y se devolvieron cantidades irrisorias. Las pérdidas se estimaron en $ 8.600 millones.

Han sido los dos atracos más grandes de la historia del país, perpetrados por Hurtado-Mahuad, del mismo signo político, apoyados por el PSC, en beneficio de la oligarquía criolla, a la que Hurtado sigue sirviendo. (O)