Medidas económicas para avanzar

- 04 de abril de 2018 - 00:00

No hay paquetazo económico ni se afecta a las clases populares, como en el pasado neoliberal, que imponía el FMI. El plan recoge diversas propuestas que, cohesionadas, cumplan con el objetivo de aumentar la producción, el empleo y mejorar la capacidad competitiva, en el marco de mantener la dolarización.

El plan de estabilización fiscal y reactivación productiva es transparente; enfrenta la situación económica delicada, que se refleja en el déficit presupuestario de 5,6% del PIB ($ 6.000 millones); y en el déficit de la balanza comercial ($ 255 millones), en el que incide el gasto de divisas del sector privado, por el aumento de las importaciones (21,7%), sobre todo de bienes no indispensables. La balanza comercial petrolera, en cambio, registra superávit.

Las medidas buscan reducir a 2,5% el déficit, disminuyendo y mejorando gastos y generando ingresos, vendiendo activos del Estado, etc. Se alentará la inversión productiva y mejorará el crédito. Se buscará inversión extranjera que genere producción exportable, sustituya importaciones, incorpore tecnología, aumente el empleo y pago de impuestos.

Todo esto contribuirá a aumentar en 7% el empleo y a reducir la pobreza en beneficio de 800.000 personas.

No hay aumento de impuestos y crecerán las recaudaciones tributarias. Se controlará la fuga de dólares a los paraísos fiscales, se reducirán importaciones ajustando aranceles, factores de defensa de la dolarización. Habrá estímulos tributarios para las pequeñas y medianas empresas y se reducirá el presupuesto, sin menoscabo de la gestión pública.

Se optimizarán los contratos petroleros y renegociarán los términos del endeudamiento externo. Habrá nuevas modalidades de trabajo sin afectar derechos y se simplificarán los trámites burocráticos se fomentarán las alianzas público-privadas en sectores estratégicos y se fomentará la economía popular solidaria, que es base de producción de alimentos y sostén de trabajo.

El contenido real y el alcance de las medidas provocarán diálogos y discusiones, lo que es saludable, si responde al interés nacional; y se inscribe en el proyecto de cambio que la mayoría alienta. Ajustes necesarios para avanzar y no volver al inicuo pasado. (O)