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Ecuador/Sáb.12/Jun/2021

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Karen Garzón-Sherdek

Lucha histórica de la mujer

12 de marzo de 2021 00:00

El Día Internacional de la Mujer es una conmemoración en pro de la igualdad, del reconocimiento de su lucha histórica por el respeto y cumplimiento de sus derechos. Un hecho que marcó esta fecha fue la huelga de 1908, llevada a cabo en Estados Unidos, donde las trabajadoras textiles protestaron por las precarias condiciones laborales; se exigieron mejores remuneraciones, reducción de la jornada laboral y el derecho al voto.

Es importante mencionar que las mujeres han tenido luchas históricas en todos los frentes. Anteriormente, las mujeres no podían acceder a la educación, no podían votar, no podían adquirir propiedades, simplemente no podían ser personas en plenitud de derechos. Actualmente, frente a las múltiples desigualdades que deben enfrentar las niñas y mujeres a nivel mundial, el Objetivo 5 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas persigue la igualdad de género. En este sentido, la educación cumple un rol trascendental en esta igualdad y es sustancial para que las mujeres puedan tener las mismas oportunidades que los hombres. No obstante, según datos de la UNESCO, 16 millones de niñas jamás irán a la escuela, lo cual es una realidad lacerante que define el carácter excluyente de nuestras sociedades.

Cabe recordar que, en Ecuador, Matilde Hidalgo Navarro solicitó al Consejo de Estado el derecho para que las mujeres puedan ejercer su voto en 1924; convirtiéndose en 1967 en un derecho de obligatorio cumplimiento tanto para hombres, como para mujeres. Esto permitió que Hidalgo incursione en la vida política y sea diputada suplente en 1941. Asimismo, hemos contado con otras mujeres en la historia política ecuatoriana como Nela Martínez, lideresa que luchó toda su vida por los derechos laborales y sociales, quien fue finalmente electa como la primera diputada en 1945. De esta forma y con el retorno a la democracia de 1979, en 1984 se logró que el Congreso Nacional de aquel entonces cuente con tres mujeres para un total de 71 curules; es decir, apenas el 4,2% de representación en el legislativo. A pesar de que las mujeres han sido históricamente excluidas de los espacios de poder, el porcentaje de representación se ha ido incrementando de manera exponencial alcanzando para el periodo 2017-2021 de la Asamblea Nacional, 52 de 137 puestos, lo que constituye el 38%.

Las mujeres constituyen el 50% de la población, por eso su participación y representación en los diferentes espacios es imperativa. Según la ONU, las mujeres se desempeñan como jefas de Estado o de gobierno en apenas 21 países, registrando a 119 naciones que nunca han elegido a una mujer. A este ritmo, se prevé que se alcanzará la paridad de género en 130 años más.

Por otro lado, un informe del INEC de 2020 reveló que apenas el 26,4% de las mujeres que conforman la población económicamente activa en Ecuador, cuentan con un empleo pleno. La pandemia ha evidenciado una afectación diferenciada en las mujeres. Sumado a esto, se evidencia que la violencia contra la mujer sigue siendo fuerte en nuestra región. Los feminicidios cada 72 horas en nuestro país es una muestra de ello. Se requieren mecanismos efectivos de prevención y respuesta ante los casos de violencia que constituyen un problema global que debe ser combatido por los Estados y la sociedad. Enfrentar las agresiones de género nos corresponde a todos.

El 8 de marzo nos invita a recordar la trayectoria histórica de las mujeres, pero también las luchas de hoy y los desafíos del mañana. Todavía tenemos muchos obstáculos por vencer y la erradicación de los distintos tipos de violencia sigue siendo un asunto de vida o muerte para nosotras las mujeres.  

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