Los pueblos de América Latina, unidos con Venezuela triunfante

- 02 de agosto de 2017 - 00:00

No hay dudas, la lucha del pueblo venezolano por sostener y ajustar la Revolución bolivariana es la del conjunto del pueblo latinoamericano que está librando sus batallas en cada territorio para lograr su segunda y definitiva independencia. Bien dijo Bolívar en su tiempo: “Para nosotros, la patria es América, porque no importa dónde se muere, sino dónde se lucha”. Todos nuestros países, adecuados a sus realidades, recursos, demandas históricas; están luchando contra la explotación laboral, social, la pobreza y marginación, la corrupción, la concentración de la riqueza, el saqueo y la dominación imperialista. Todos, con el gran objetivo de fortalecer la integración solidaria, de hacer respetar la soberanía, de luchar por la construcción de la Patria Grande, como la soñó el Libertador Simón Bolívar.

Justamente, este héroe de la independencia de nuestros pueblos del colonialismo europeo, precursor del antiimperialismo, señalaba con claridad meridiana: “Los EE.UU. parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”. Y es lo que ha ocurrido a lo largo de nuestra historia. El saqueo de nuestras riquezas por parte de las transnacionales, asociadas a las oligarquías locales para saquear el cobre de Chile, el estaño de Bolivia, el petróleo de Venezuela y Ecuador, entre otros recursos de uno y otro país; han impuesto y aupado gobiernos títeres a su servicio, organizado golpes de Estado, como el que se dio en Venezuela contra el comandante Hugo Chávez, para imponer violentamente en el poder a un empresario oligarca (Carmona), que el pueblo repudió y expulsó en 48 horas; impuesto dictaduras sangrientas como la de Pinochet en el Chile de Allende, Barrientos en Bolivia, Videla en Argentina, Garrastazu Medici en Brasil, etc.

La derecha terrorista venezolana, auspiciada por la CIA y estimulada por gobiernos traidores como el de Peña (México), Santos (Colombia), el de Panamá, Paraguay, Perú, y otros; junto al esbirro Almagro de la OEA, han desatado por años una campaña desestabilizadora y golpista; ahora, buscando con actos de terror más muertos, para crear condiciones para una intervención directa de EE.UU., a lo que se suma la campaña de boicot económico, provocando escasez de alimentos y medicamentos, especulando con el precio del dólar, etc. Todo en el marco de una campaña internacional orquestada por la CIA a través de los grandes medios de prensa, con pseudoanalistas y periodistas asalariados, que desinforman, mienten y calumnian como les da la gana, creando una imagen negativa, buscando confundir.

El Partido Socialista Unido (PSUV) y el gobierno del presidente Maduro, elegido democráticamente por el pueblo, con el apoyo de la comunidad internacional progresista y de los gobiernos amigos, incluido el papa Francisco, han estado y están por el diálogo, para buscar una salida constitucional, de paz y democrática al conflicto. Las mafias golpistas lo han rechazado, igual que la Constituyente, que antes la exigían; en cambio, mereció el apoyo directo y masivo del pueblo y sus organizaciones. Una vez más han sido derrotados. Fue un fracaso su convocatoria a plebiscito para lograr la salida del presidente; y se ha dado un contundente resultado a favor de la Constituyente, que deberá ajustarse a los nuevos tiempos y demandas, como es menester y dialéctico, siempre buscando fortalecer la esencia democrática del Estado, que los derechos y participación perduren, con los anhelos populares, soberanía y grandes objetivos nacionales. Venezuela y su proceso revolucionario han salido adelante. La democracia se ha fortalecido, al igual que el espíritu de lucha y organización del pueblo, que junto a las Fuerzas Armadas bolivarianas y al PSUV son garantía de una victoria definitiva.

Venezuela libre y en paz y los pueblos de América Latina unidos junto a ella es la gran consigna. Los principios de autodeterminación y no intervención no se negocian, se respetan. (O)