El legado de monseñor Leonidas Proaño

- 04 de septiembre de 2019 - 00:00

Nunca olvido la figura del “obispo de los pobres” y sobre todo su palabra; también su poncho y sombrero, su actitud serena, abierta y sencilla. A los 31 años de su fallecimiento, monseñor Leonidas Proaño, obispo de Riobamba, sigue siendo un referente, no solo para los indígenas sino para la comunidad nacional.

Hace cinco décadas nada era tan visible como las ferias semanales cuando la ciudad se vestía de rojo -por los ponchos- por los miles de indígenas que bajaban de los páramos a intercambiar productos y animales. “Esto es una ignominia y clama al cielo”, dijo el obispo de los pobres en una de sus  homilías. “Hay que ayudar a liberar a nuestros hermanos. Porque el evangelio de Cristo es liberador”. La Teología de la Liberación fue su aliada y estuvo articulada a las decisiones del Concilio Ecuménico II.

El primer paso de monseñor Proaño en 1962 fue la educación. Creó las Escuelas Radiofónicas Populares del Ecuador (ERPE), que todavía subsisten. El objetivo de Proaño fue democratizar la palabra y visibilizar las demandas de las comunidades que habían sido excluidas por siglos. La pedagogía del brasileño Paulo Freire tuvo resonancias.

Esta acción comprometida con los pobres constituyó, de hecho, un alineamiento político y pastoral, diferente de la línea tradicional de la Iglesia del Ecuador. Una de ellas -la más sonada- se produjo durante el gobierno de León Febres-Cordero, quien ordenó la reclusión de varias personas, entre ellas la del obispo “comunista”, durante un seminario internacional en la localidad de Santa Cruz, cercana a Riobamba.

Monseñor Leonidas Proaño tenía fuerzas para subir a los páramos, evangelizar a los indígenas, organizarlos y solidarizarse con los grupos y comunidades eclesiales de base. Pero Proaño también se dio tiempo para escribir. Una obra hermosa salida de su pluma fue Rupito, la historia de un niño que llegó a cumplir sus sueños.

El legado de monseñor Proaño sigue inmarcesible. La inclusión de los indígenas en la vida nacional, su acceso a la educación y el cambio de nivel de conciencia del indigenado es el resultado de la extraordinaria obra del “obispo de los indios”. (O)