La Virgen de El Panecillo en reggaetón

- 03 de agosto de 2017 - 00:00

La semana pasada escribí sobre ‘Despacito’, la canción de Luis Fonsi y Daddy Yankee, donde este último pone su flow a ritmo de reggaetón, esa expresión urbana que nació contestataria en Puerto Rico. En YouTube tiene 2.934’711.063 visualizaciones, es decir ha aumentado 137 millones, además de una proyección turística de 45 por ciento hacia tierras boricuas.

La primera opción de Fonsi para este ‘fenómeno’ musical fue Nicky Jam, pero por problemas de agenda se llamó al autor de ‘Gasolina’. Bien, Jam y Wisin -con el auspicio del Ministerio de Turismo de Ecuador- han producido el video ‘Si tú la ves’, que inicia con una imagen impresionante de la Virgen de El Panecillo, inspirada en aquella colonial de Bernardo de Legarda, quien miraba con atención las danzas nativas presentes en el ‘paso’ de la alada, más alta que el Cristo Redentor de Río.

Esto recuerda a la película ecuatoriana A tus espaldas, de Tito Jara, donde aparece como protagonista Jorge Chicaiza Cisneros, quien se debate en la búsqueda de una identidad sin máscaras, como el país mismo. Eso cuenta el director, quien realizaba un documental en el sur de Quito, cuando un entrevistado le dijo: “Aquí no nos ponen atención, tanto que la Virgen de El Panecillo nos da la espalda”. Hay que leer a Bolívar Echeverría y su ‘ethos barroco’ (www.bolivare.unam.mx) y a Manuel Espinosa Apolo en Los mestizos ecuatorianos y las señas de identidad.

Tal vez por eso a ritmo de reggaetón aparece Ecuador con parte de sus encantos, junto a los actores ecuatorianos Giovanna Andrade y Andrés Holguín, y como extras -que también muestra lo que somos- dos mujeres indígenas de Cotopaxi, tierra de la pintura naif de Tigua.

Pese a las críticas, el éxito de campaña es innegable porque los videos musicales son la comunicación de este tiempo (sobre los 10,5 millones de visualizaciones y con Jam llevando una bandera tricolor en la chaqueta). El propósito sería también apuntar hacia proyectos fílmicos, ojalá con cineastas nuestros.

Y eso porque una cosa es la identidad y otra promocionar el turismo. Este último, por lo demás, una construcción de la época industrial, algo reciente (los abuelos salían únicamente de romería a Baños de Agua Santa). No hay que crear drama, el turismo es eso: una hermosa ‘invención’, cuya diferencia está en mostrar lo ‘real’.

Ahora se requiere de nuevas campañas, unidas al Ministerio de Cultura, para que seamos los propios ecuatorianos quienes nos creamos de tanta belleza, como el tema ‘El espantapájaros’ de Gerardo Guevara. Allí, en cambio, funciona el tema de la identidad, de lo contrario qué tipo de anfitriones seremos si no amamos nuestra tierra. Entonces, se esperan producciones en gran formato de propuestas contemporáneas: María Tejada, Carlos Grijalva, Mancero Trío, Mateo Kingman, Nannda Buenaño, por nombrar algunos.

Y eso también les corresponde a los excelentes documentalistas que tiene Ecuador. A nuestra música, a diferencia del bolero, con Agustín Lara, o el tango de Carlos Gardel, siempre le faltó cinematografía. Algo que el reggaetón lo sabe hace rato. ¡Ay, bendito! (O)