El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Dom.16/May/2021

Columnistas

Tendencias
Historias relacionadas
Edwin Hidalgo

La última cruzada

16 de marzo de 2021 00:00

No sé si le pasó alguna vez en su casa, que cuando su hermano mayor amenazaba con irse de la casa, usted le dijo que le dejara de herencia su habitación. Difícilmente le pedíamos que nos dejara su guitarra, porque el talento no se hereda así nomás. La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea ha causado una inesperada reacción. El ministro francés para cuestiones europeas no pide la silla del ministro británico. Beaune pide nada menos que le deje de herencia el idioma internacional, como si eso fuera posible. Su argumento es risible. Ya que Gran Bretaña se va, solo quedan dos países pequeños en la Unión cuya lengua nativa es el inglés: Irlanda y Malta. Así que recuperemos el papel de lengua internacional para el francés, piensa.

Primero, incluso antes del éxodo británico, el inglés no era la lengua mayoritaria en el mercado común europeo. Es el alemán, pero este no está entre los 10 primeros idiomas del mundo, tiene una gramática muy complicada para los extranjeros, no tiene un acento estándar como el francés y todavía da recelo el pangermanismo, causante de dos guerras mundiales. Edulcorando su propuesta, el alto funcionario francés propone al latín como lengua común europea. Al hacerlo, se olvida que la gramática del latín es más complicada que la del alemán, quizá como la del ruso. Le dicen que ya nadie habla latín y él pone de ejemplo el hebreo en Israel. Pero los milagros no se repiten, Monsieur Beaune.

El problema principal de su propuesta es la miopía del proponente: el inglés es la lengua común internacional, no solo de Europa. Ya no depende su supremacía solamente de Gran Bretaña o de Estados Unidos. Es la tercera lengua materna del mundo (después del chino y del español) y la primera lengua común del planeta, con dos mil millones de hablantes. El país más poblado de la Tierra, India, usa el inglés como lengua común. Todos los aeropuertos internacionales usan inglés en sus torres de control. Sin inglés, por ejemplo, los finlandeses no tendrían con quién conversar. (O)