La Revolución Bolivariana vencerá

- 21 de febrero de 2018 - 00:00

Se inició con el liderazgo de Hugo Chávez y continúa con la conducción del PSUV, con un inmenso apoyo popular y respaldo de las fuerzas armadas  bolivarianas al gobierno constitucional que ha desarrollado todo esfuerzo e iniciativas para crear un ambiente de paz logrando, con la rabiosa oposición, acuerdos que han sido saboteados por EE.UU., empeñado desde sus inicios en sabotearla, buscando la intervención armada.

La vieja oligarquía vendió la soberanía y entregó la riqueza petrolera. Fue la esencia de su modelo, con la marginación de los sectores populares. La revolución cambió la política económica, recuperó la soberanía y el petróleo, reorientó los recursos al desarrollo social. Por ello tiene el apoyo del pueblo organizado, que recibió salud, educación, vivienda y seguridad social.

Venezuela ha logrado un alto índice de desarrollo humano, como lo reconoce la ONU; se ubica en el puesto 71 de más de 200 países. La baja del precio del petróleo la afectó severamente, unas 40 veces más que a Ecuador; y la burguesía local, con apoyo de EE.UU. y sus agencias, ha provocado escasez, saboteado la producción y desató por años una campaña de lucha callejera y terror, provocando un ambiente complejo político y económico, que el Gobierno ha resistido y lo está superando; por ello la actual campaña de calumnias y desinformación, terror y amenazas de EE.UU., recrudecidas por el secretario de Estado, Rex Tillerson, vocero de la neodoctrina Monroe (América para los americanos, o sea ellos).

Busca con los Temer, Kuczynski, Macri y otros gobiernos de derecha, espurios o producto de fraudes y golpes desacreditar e impedir la presencia del presidente Maduro en la VIII Cumbre de las Américas, que sería un espacio para debatir y esclarecer situaciones. Por cierto, utilizan la OEA y al traidor Luis Almagro, su secretario general. Es la misma táctica que aplicaron en su momento contra Cuba, Nicaragua y Chile de Allende.

No les interesa la democracia en Venezuela, sino su petróleo, sus negocios y utilidades. Tampoco los procesos electorales transparentes, sino el golpe y la imposición de un gobierno títere.

Hay que exigir, como lo ha expresado el gobierno de Lenín Moreno, que el problema de Venezuela lo resuelvan los venezolanos y se respeten los principios de no intervención, libre determinación y solución pacífica a los conflictos. (O)