La pregunta Nº 8

- 10 de enero de 2018 - 00:00

Ella tiene ese aire de misterio bastante útil para legislar dólares de sobrevivencia (la calle está dura, señores), abalorios de discreto tintineo y solemnidad de museo; esa puesta en escena sirve para prestigiar sus predicciones: el ocho es el número perfecto de la numerología pitagórica. “¿Qué será eso?”, disimula su ignorancia este jazzman. “Pero, ¿las preguntas de la consulta popular son siete?”. Disparo curiosidad. Y se manda una letanía acelerada, trabajosa y hermética. Valgan los adjetivos. El siete es amparo y apoyo, dos características que cualquier aprendiz de brujo necesita, no se diga del Ecuador-tiene-talento de la política.

Los arcanos a veces se abren para la ciudadanía de barrio adentro y este jazzman viene de allá. Ya lo dijo Malcolm X y aquí se repite: Field’s negro. Entonces, amparo popular hasta donde llegue la cobija financiera y apoyo de las parroquias partidistas y movimientistas. Así, ¿quién no elige el siete? Cualquiera. Yo insisto en la pregunta Nº 8, porque hay mucho que preguntar, por ejemplo, sobre el martes 13, el canto madrugador y las muelas del gallo o la mala televisión ecuatoriana. Y las sin importancia: ¿se aplica o no la Ley Orgánica de Educación Intercultural? Pregunto por preguntar, porque el pueblo negro es invisible en tal ley y los ministros (y ministras) no quieren saberlo.

Hay más preguntas: ¿quién eligió a ciertos gremios encorbatados para que representen a la ecuatorianidad diversa? ¿Cómo nos liberamos de los caciques politiqueros en Esmeraldas (y en otras provincias también)? Son el mayor estorbo cultural y político para el progreso de los territorios. ¿Cómo las comunidades negras pueden ser parte del diálogo nacional con resultados? Y si hubiera un Decenio de la sociedad blanca ecuatoriana, ¿aplicarían con prontitud una agenda estatal? ¿O ya tienen sus centenarios y no nos hemos enterado? Valga este cierre: si no quieres respuestas amargas, no hagas preguntas ingenuas. Comprendido, brother. (O)