La izquierda pro derecha

- 25 de febrero de 2015 - 00:00

Interrumpo la serie ‘Capitalismo salvaje o socialismo’ para referirme al disminuido encuentro de Cuenca promovido por la falsa izquierda, esta vez liderada por el Prefecto del Azuay, junto a algunos renegados de la Revolución Ciudadana (RC) y sectores de Pachakutik y ex-MPD, que le han dado tribuna y apoyo a los alcaldes Nebot y Rodas, que representan la vieja y nueva derecha.

Carrasco exhortó a la derecha a luchar por “la nación, la democracia y la libertad”; Nebot dijo que hay que hacerlo por el “bienestar y progreso”, criticando a la gente que aún no comprende la “necesidad de trabajar en conjunto” con “unidad”; y Rodas expresó que la crisis económica no la deben sufrir los ciudadanos, sin mencionar las medidas para enfrentarla.

En Cuenca, ciudad libérrima, se dio el show, en el que no participó, y hay que aplaudirlo, su alcalde Marcelo Cabrera. La inmensa mayoría que ha apoyado a la izquierda ha repudiado este evento, que persigue como propósito central -no nos engañemos- interferir la RC, desestabilizar y derrotar a Rafael Correa, aunque se llenen la boca con las palabras ‘democracia’ y ‘libertad’ que la derecha jamás respetó, como lo muestra su historial, con gobiernos de un accionar contrario a los derechos humanos y libertades públicas, matanzas, carcelazos y torturas, atentados terroristas, golpizas a opositores, persecución a trabajadores autónomos, etc.

La lucha popular por los intereses de la nación, la democracia y la libertad, ha dejado miles de hombres y mujeres encarcelados, torturados y asesinados, a lo largo de los tiempos, por gobiernos de derecha, que defendieron los intereses de poderosos terratenientes feudales y capitalistas. Basta recordar las matanzas del 15 de noviembre de 1922, 2 y 3 de junio de 1958 (con el gobierno socialcristiano de Ponce Enríquez), 6 y 7 de noviembre de 1961, 29 de mayo de 1969 y ejecuciones a mansalva de estudiantes, trabajadores y combatientes de Alfaro Vive, etc.

No se identifican con la democracia, la libertad y la nación los que han medrado de gobiernos ilegales, impuestos por golpes de Estado y otros, como los de Hurtado, Alarcón, Mahuad, Noboa, Gutiérrez.

Los que liquidaron la soberanía e hipotecaron la nación a los chulqueros internacionales entregaron el petróleo a las transnacionales, eliminaron el impuesto a la renta en favor de poderosos empresarios; apadrinaron el atraco bancario y robaron el ahorro a los ecuatorianos, feriaron la reserva monetaria internacional, se vendieron al FMI y BM. Los de los fraudes electorales, los que impusieron dictaduras y gobiernos postizos, los que impusieron una Constitución elaborada en los cuarteles, a espaldas del pueblo.

Los dirigentes de la falsa izquierda no pueden engañar al pueblo, convocando o haciéndole el coro a la derecha y banqueros, aplaudiendo sus modelos locales ‘exitosos’.

Es la misma derecha que en Ecuador combate la Revolución Ciudadana; como lo hacen sus pares en Venezuela, contra la Revolución Bolivariana; en Nicaragua, contra la Revolución Sandinista; contra la indígena boliviana. Todos juntos han combatido y combaten la heroica Revolución Cubana. Son los que derrocaron a Allende e impusieron a Pinochet; los del gorilato en América Latina.

Para defender la nación, la democracia y la libertad hay que enfrentar y derrotar a la derecha y al imperio que la protege. Es la vieja lucha contra el capitalismo salvaje que ella defiende y por el socialismo que el pueblo tiene como objetivo.