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Ecuador/Vie.30/Jul/2021

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Simón Valdivieso Vintimilla

La independencia

26 de febrero de 2021 00:00

La independencia judicial es la piedra angular de la democracia, por lo tanto ella se da en tanto y en cuanto los otros poderes del estado no interfieran en sus actos propios; súmese a ello  la autonomía presupuestaria,  la capacitación y evaluación, que son básicos para consolidar ese principio, amén de la independencia interna y que pensaríamos está siendo garantizada por el Consejo de la Judicatura.    

La gran aspiración de un pueblo que también busca un poder judicial independiente, es encontrar en él, una justicia de puertas abiertas, una justicia horizontal  y un juez con una carga ética y moral en su conciencia que se refleje en sus actuaciones, pues el error es subsanable si es de buena fe, la ignorancia imperdonable.

Días atrás escuchamos al Dr. Iván Saquicela, Presidente de la Corte Nacional de Justicia referirse a los retos  que le esperan a la Función  Judicial e indicó que la prioridad en su gestión será la independencia judicial, lo que nos parece saludable y abrigamos la esperanza que la palabra tome fuerza y vigor para el bien general de la sociedad y en particular de la justicia ecuatoriana.

El Poder Judicial, protege en última instancia los derechos establecidos tanto en la Constitución cuanto en las demás normas que conforman el ordenamiento jurídico, sancionando su violación por parte de los particulares o del mismo estado. El poder judicial es el ancla del sistema contra cualquier deriva hacia la arbitrariedad.

El Ecuador es un estado constitucional y en homenaje a ese enunciado, se entiende que la justicia es un derecho y el juzgador se convierte en garante del acceso a la misma,  pero hay hechos aislados que deslegitiman lo que el flamante Presidente de la Corte Nacional ha dicho, como es la actitud de aquella juzgadora capitalina que obliga a un justiciable provinciano a litigar en Quito, muestra evidente de un centralismo absorbente, amén de no despachar escritos desde el mes de octubre del año pasado y de amenazar a la persona a la que está juzgando, nos comentan. La justicia empieza en casa. (O)

 

 

 

 

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