Hambre cero

- 12 de mayo de 2018 - 00:00

El expresidente del Gobierno español Rodríguez Zapatero viajó de Quito a Cuenca en clase turista, los pasajeros que ingresaban al avión le saludaban, algunos se tomaron fotografías, dos señoras se alegraron de que vaya a conocer “una de las ciudades más bonitas del mundo”. “Así me han dicho”, agregó, con su característica sonrisa de hombre tranquilo, sencillo, simpático. No le pagaron en primera clase, lo que habla bien de los organizadores.

Con 2.500 invitados de 35 países, la 3ª Cumbre Hambre Cero realizada en Cuenca, con varios expresidentes y expertos, fue un privilegio más, académico, político y turístico para una ciudad que se precia de su riqueza intelectual, cultural y natural.

El prefecto Paúl Carrasco trajo a Cuenca dicha Cumbre, y obtuvo 10/10 en su organización. Bien por Cuenca, por Ecuador y por dicha autoridad que, más allá de críticas políticas, siempre muestra un notable liderazgo.

Se dijo que los expresidentes invitados no lograron resolver el problema del hambre durante sus gestiones, y que el costo del evento, no exagerado, pudo haber servido para alimentar temporalmente a grupos prioritarios, o que podía estar presente un mayor número de países, o cualquier otra crítica inútil de los criticones de siempre, pero la verdad es que la idea fuerza de hambre cero, originalmente propuesta por Lula da Silva para Brasil, tiene un inusitado poder de convocatoria que puso a la Cumbre de Cuenca en la palestra del mundo.

También se puede decir que, con ocasión de la Cumbre, el presidente Moreno efectuó desafortunadas declaraciones sobre los pacientes de cáncer y los médicos, y que, asimismo, sobre el tema en esos días el Prefecto respaldó apasionadamente a Solca, entidad eficiente (que nadie quiere perjudicar), pero privada y autónoma, cuando es el Estado el que debe fortalecer lo público a través del MSP y del IESS en este campo para una cobertura universal y gratuita, pero que, por la existencia de Solca, se había descuidado.

Pero esto no opacó el éxito de la Cumbre. (O)