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Ecuador/Mié.5/May/2021

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Fausto Segovia Baus

Hablemos de gobernanza

21 de abril de 2021 00:00

Esta palabreja es relativamente nueva. En términos amplios gobernanza es “una forma de gobierno basada en la interrelación equilibrada del Estado, la sociedad civil y el mercado para lograr un desarrollo económico, social e institucional estable”. Se diferencia de gobernabilidad, y también se le reconoce como gobierno relacional o gobernancia.

El vocablo gobernanza comenzó a usarse en la década de 1990 en Europa; más tarde en América Latina se introdujo a través de los organismos multilaterales de cooperación –governance-, como un término tecnocrático que intentaba describir una “nueva forma de gobernar”, a raíz de la caída del muro de Berlín (1989).

En términos económicos, gobernanza es reconocida como el quinto poder, y en el ámbito social como un mecanismo de integración entre sus diferentes niveles, hacia arriba como la Unión Europea, y hacia abajo como procesos de descentralización territorial denominado sexto poder. Un punto relevante es el nacimiento de la noción y praxis de la red, que no obedece a una subordinación jerárquica, como el modelo tradicional, sino como un sistema público-privado-civil que establece nuevas modalidades de transformación de los Estados.

En América Latina, a diferencia de la Unión Europea, la gobernanza significó la transferencia de competencias –que equivalen a transformaciones- focalizadas en tres áreas centrales de las reformas estatales: la privatización de servicios públicos, las nuevas ofertas de políticas sociales y los procesos de descentralización. Un presupuesto, en este nuevo, complejo y cambiante entorno, con múltiples actores, es que el Estado como garante del bien público, no puede por sí solo solucionar los problemas de la sociedad actual.

De ahí la importancia de la gobernanza como un nuevo estilo de gobierno, distinto del modelo de control jerárquico y de mercado, caracterizado por un mayor grado de cooperación entre los gobiernos y actores no gubernamentales, en la construcción de las políticas públicas. Se espera, entonces, que a través de este proceso de elaboración de las políticas públicas, fundamentado en la colaboración, el consenso y la participación de distintos actores, se mejoren los resultados y rendimientos de estas políticas y, en definitiva, se garantice la gobernabilidad del sistema político. (O)

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