¿Hablan otra lengua en Madrid?

- 04 de junio de 2018 - 00:00

Se supone que hablamos español en Quito y en Madrid. Pero a veces no parece. En Quito, piso es lo que en España llaman suelo de una vivienda. Piso de madera se dice en Madrid suelo de madera. En Quito, piso es también cada una de las diferentes plantas de un edificio. Por ejemplo, un edificio de 100 pisos es un rascacielos. Si en Madrid  quieren arrendarle un piso, no crea que es un apartamento que ocupa toda una planta. Se equivoca de plano y no de plano arquitectónico. El apartamento nuestro es el piso de España: conjunto de habitaciones que son vivienda independiente, en casa de varias alturas. Es nuestro apartamento que alguna vez los puristas (los fundamentalistas del idioma) quisieron llamar “apartamiento”, sin darse cuenta de cuánto se apartaban de la lengua viva.

Si usted arrienda un piso en Madrid y decide amoblarlo, necesita medir los espacios para ver qué tamaño de muebles comprar. Si pregunta dónde puede conseguir un metro, le mandan al tren subterráneo. ¡Qué pena! A la cinta métrica metálica (nuestro metro) llaman “alargador”. Ya dijimos que la papa quiteña es la patata madrileña. El celular de América es el móvil de Europa. En Madrid, el rodapié es nuestra barredera y viceversa. Mientras nosotros nos limpiamos las suelas de los zapatos en un rodapié, en Madrid hacen lo mismo en una barredera. Nuestra barredera es la faja de la parte inferior de las paredes, algo que en Madrid se llama rodapié. En Quito, solamente el Hombre Araña se limpiaría los pies en una barredera.

Una cosa es en Quito y otra en Madrid. Un foco es una luz, un carrito del supermercado es un carro, los cigarrillos son cigarros, un fósforo es una cerilla, lentes son anteojos y, lo más increíble: llantas son aros y viceversa. Sí, aunque usted no lo crea, en Madrid venden un coche con llantas de aluminio y aros radiales. En Quito sería un carro con aros cromados y llantas radiales. Claro que nosotros manejamos carros, mientras los madrileños conducen coches. (O)