Fanon de Wimbí (II)

- 20 de diciembre de 2017 - 00:00

No es dogma. En las mañanas es la segunda taza de café cimarrón que aclara nuestra historicidad crítica, un artefacto producido por Frantz Fanon para el planeta de oprimidos. También para el norte de Esmeraldas y las barriadas urbanas. Y otra vez ocurre: gargajazos racistas, en el estadio Capwell, contra Roberto Ordóñez. La parroquia futbolera suele llamarle la “Tuca”.

Por ahí circula un audio, con los dichos de Vito Muñoz, pide que castiguen a los futbolistas, del Barcelona SC, mandándolos a Esmeraldas, se nota la burda edición para el acomodo. Busco en el diario, por si va al norte provincial otra comisión gubernamental VIP a hacer exactamente nada. O sí. Imaginan que se hacen el favor de viajar a la humedad, a territorios de mosquitos y a las “desventuras de la conciencia nacional”.

Por ahí cierto liderazgo negro, colonizado hasta la raíz de su sensatez, repite insensateces sobre nuestra “falta de organización”, “aceptación pasiva” e “ineficiencia política”. Cómo les respondo, pues con la gruesa del negro del campo en la versión de Malcolm X: aceptan la garúa de gargajos sin paraguas y la justifican sin interrogantes. Algún despistado cree de veras que es su talento que le da el transitorio alto cargo y reniega de miles de mujeres y hombres negros batallando justicia socio-racial. “Cada paso anterior deja una huella, que lejos de borrarse se incorporará al costal tan lleno de memoria y cuando menos se lo imagina, aflora”. Gran parte del entrecomillado no es de F. Fanon, sino de Pablito Milanés, pero suena a rutina de arrullo bambuquiao de Wimbí.

Este jazzman no pretende entucar su cabreo cimarrón a realidades ecuatorianas con la áspera crudeza del ofendido, no es así. “No tendremos ninguna piedad por los antiguos gobernantes, por los antiguos misioneros. Para nosotros el que adora a los negros está tan ‘enfermo’ como el que los abomina”, Piel negra, máscaras blancas, F. Fanon, p. 42, Ediciones Akal, S. A., 2009. Eso sí es cabreo. (O)