Mónica Mancero Acosta

El ungido

14 de marzo de 2021 00:00

El Todopoderoso vio lo que nosotros, en nuestras profundas limitaciones humanas no veíamos y no vemos hasta ahora, percibió cualidades profundas, sabiduría, templanza, bondad, generosidad. Cierto que no hay ni carisma, ni inteligencia, ni sentido ; en fin, pero esas son solo apariencias que, a nosotros, simples mortales, nos confunden. Sin embargo, el todopoderoso, que todo lo sabe y todo lo puede, no se equivoca, por eso lo escogió, para, siguiendo con los antiguos ritos, untarlo con aceite como símbolo de que ha sido designado para gobernarnos a todos.

La política, ya se sabe, es una extensión del ritual religioso de la comunión. De lo que se trata es de toda la comunidad comulgue de una misma fe, es decir que todos comamos del mismo pan y bebamos del mismo vino. Esto, traducido a lenguaje político, significa que todos nos comamos los mismos cuentos y aplaudamos las mismas babosadas.

Si el todopoderoso tiene el gran don de la infalibilidad, como ya se sabe, el ungido habrá sido escogido por sobra de razones, y basta con que confiemos. Si hubo algún error anteriormente, en ungir a alguien que se portó como un Judas, eso no puede ser un error del todopoderoso que nunca se equivoca, sino una traición sin nombre de un verdadero Judas Iscariote, cuyos remordimientos no son sinceros.

La sumisión y la incondicionalidad del ungido está garantizada a toda prueba, como muestran las últimas fotitos que circulan en estos días, donde todos las y los apóstoles escuchan atentamente las palabras del todopoderoso, y si bien el ungido, no parece tener la voz cantante, todo es cuestión de tiempo y de entrenamiento.

No entiendo porqué se escandalizan aquellos que reclaman primarias y procedimientos modernos de selección en la competencia política. Los grupos oligárquicos en este país siempre han elegido a sus herederos y esa es la potestad del líder, más cuando es el más poderoso entre todos los poderosos de los que tenemos memoria. Por ello solo nos queda confiar y votar, total que si el ungido no sabe de historia nacional, el himno, si tiene unos razonamientos básicos y o si ha firmado contratos truchos en su anterior gestión, nada de esto le quita los grandes méritos que solo el gran líder sabe apreciar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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