El Mipro, fomento a los microempresarios emprendedores

19 de abril de 2011 - 00:00

Extraordinaria y silenciosa labor la que hace el Ministerio de Industrias y Productividad (Mipro), que ha implementado el proyecto de formación integral a los ciudadanos que visualizaron que el emprendimiento personal es el mejor empleo que pueden lograr. Solo depende de ellos el éxito o el fracaso y serán los responsables de construir prosperidad para sus familias y la sociedad. Se  trabajan proyectos en redes, con universidades, CFN, BNF, para formar la nueva generación de microempresarios que logrará la independencia económica familiar. Es impresionante la microplanta de lácteos y embutidos que se ha instalado en la UCSG, donde se han capacitado en la elaboración de lácteos y sus derivados (manjar, yogur, quesos, helados, etc.) y embutidos (ahumados, jamones, salami, chorizos, salchichas  de carnes de pollo, cerdo, res, ternera, camarón, pescado y otros).

El entrenamiento teórico-práctico incluye desde seleccionar los insumos, procesos, formulación, preservación, conservación, envasado, creación de nuevos productos, limpieza de la planta y sus equipos, también se enseñan las habilidades administrativas, comerciales y servicio al cliente, contabilidad básica, aspectos legales y fomento del espíritu emprendedor, elaboración del plan de negocios y solicitudes de crédito para la CFN y el BNF.

El reto se presenta cuando el Mipro  deberá articular los procesos para organizar gremios o agremiaciones de productores que sean capaces de replicar productos de igual calidad en sus distintas unidades de producción, fortalecidas con los créditos asociativos/solidarios o grupales, que producen los beneficios de la economía de escala.
En la primera etapa se deberá vender a clientes particulares al menudeo, sin embargo, el éxito real está en producir en volúmenes y abastecer  a clientes que hacen de subdistribuidores, como las tiendas de barrios, bares de colegios, que llegan a gran cantidad de consumidores finales.

La segunda etapa será lograr que cadenas de autoservicios adquieran estos productos y los masifiquen  en el mercado local.

La tercera etapa será que las réplicas de unidades productivas puedan producir para la exportación masivamente,  bajo una marca única. La Unasur  deberá ser el mercado natural, además de los nuevos mercados que se deben vincular como modelo de diversificación y no dependencia de  solo un socio comercial mayoritario, como lo es EUA.