El IESS y las reformas

- 22 de abril de 2015 - 00:00

Más allá de los procedimientos e interpretaciones jurídicas sobre la entrega de valores Gobierno-IESS por el tema de pensiones hay un hecho real que debemos reconocer.

La política de seguridad social cambió radicalmente desde 2007 y el IESS mejoró sensiblemente, incorporando más de un millón de nuevos afiliados de sectores tradicionalmente marginados, como los migrantes y trabajadores domésticos; amplió su cobertura y mejoró su organización y tecnología; así como creó su propio banco, el Biess, que mejor administra sus recursos financieros.

Por cierto que falta muchísimo por hacer; que ha habido deficiencias notorias en algunas áreas y que los administradores, sobre todo en los últimos dos años -lo afirmo con pleno conocimiento de causa- no fueron eficientes, al igual que en el Biess.

Nadie discute, ni los más extremistas opositores, que el actual Gobierno canceló una vieja deuda acumulada por la partidocracia y que vía bonos del Estado entrega una importante rentabilidad en beneficio del IESS; a diferencia de sus gobiernos, que mal utilizaron, si no asaltaron, sus recursos, o los depositaron en el Banco Central, sin ganar interés, entidad que indirectamente los trasladó a la banca privada, solventando el atraco bancario o, como parte de las reservas internacionales, los exportó  a bajísimas tasas de interés.

La derecha abierta o encubierta fue la causante de todo este desastre, con el apoyo de los grandes medios y de sesudos analistas a su servicio. Claro, todo estaba ‘amañado’, utilizando la frase-denuncia del obispo Romero de El Salvador.

Está claro que Rafael Correa devela un mecanismo de traslado indiscriminado de recursos desde el Estado al IESS, en un marco de mañosería que tenía el objetivo de la privatización de la seguridad social, en beneficio de poderosos sectores privados.

El cambio de política y normas con la aprobada Ley para la Justicia Laboral compromete en firme el apoyo estatal al IESS para asegurar, cofinanciando, en los porcentajes que sea necesario, más o menos del 40%, cuando no cuente con los recursos necesarios y en los momentos adecuados. No se afectará, por tanto, el sistema de pensiones y jubilaciones ni a ningún beneficiario, lo que debe reafirmarse con claridad en los reglamentos.

Otro tema positivo es la incorporación como afiliadas a las amas de casa sin remuneración, lo que inyectará recursos al IESS; pero también exige reformas organizativas y adecuada planificación para prestación de los servicios, lo que implica mayores gastos.

Y en cuanto a suplir la necesidad de que el Seguro Social Campesino se reestructure y se amplíe con otros sectores vulnerables, es una tarea inmediata que el IESS debe asumir, para que se vea una vez más, en los hechos, los alcances de esta nueva visión y quede clara la conducta hipócrita de la partidocracia, que jamás defendió al IESS ni a los trabajadores; al país ni su soberanía, tan venidos a menos con sus gobiernos, que festinaron el petróleo, hipotecaron la nación, asumieron la deuda de los poderosos, asaltaron el ahorro, maltrataron al IESS hasta la saciedad y sometieron el manejo de la economía en beneficio de los banqueros, desde allí el atraco bancario y la dolarización, con la que licuaron los salarios, pensiones, fondos de reserva y ahorros, dividiéndolos para 25.000 (sucres por un dólar) tras la macrodevaluación mafiosa de Mahuad y los designios del FMI y chulqueros del exterior, a quienes se sometieron. (O)