El futuro es ahora

- 01 de noviembre de 2017 - 00:00

Los tiempos difíciles no nos asustan. Los revolucionarios leales a los luchadores de siempre, a Bolívar, Alfaro y tantos otros, estamos acostumbrados a ellos. Hemos combatido por la libertad y el progreso, contra las injusticias y la explotación, por los derechos del pueblo y los intereses de la nación; por su soberanía y contra la dominación imperial de que ha sido víctima y la explotación de nuestros recursos por parte de las transnacionales.

Toda una vida hemos luchado contra el sistema capitalista, opresor de los trabajadores y concentrador de la propiedad y la riqueza en manos de pocas familias y contra el gamonalismo terrateniente ancestral. Hemos enfrentado dictaduras y gobiernos oligárquicos represivos, sumisos al capitalismo de rapiña o neoliberalismo y al FMI. Los tiempos difíciles del país y las graves discrepancias, así como las falencias organizativas, debemos enfrentarlos y superarlos.

Obligan, hasta donde sea posible, a unir fuerzas de todo tipo, dentro y fuera de AP, en el marco de los principios y objetivos de la RC, en consecuencia con las aspiraciones del pueblo y de la patria, a organizar equipos de trabajo, concertar diálogos y lograr acuerdos y alianzas que posibiliten sortear el difícil momento económico. Los bolivarianos alfaristas de ABA somos parte de los creadores y fundadores del proceso de cambio y contribuimos al trabajo exitoso de AP en la RC, junto a diversas fuerzas democráticas y movimientos sociales, hartos de sectarismos y divisiones; conscientes de las secuelas nefastas del subdesarrollo, dependencia externa extrema y los resultados de crisis de las políticas fondomonetaristas de la partidocracia.

Por ello, decididos estamos, como hemos reiterado, a defender lo ganado en la década liderada por Rafael Correa; pero también a apoyar ajustes, los que sean necesarios, para consolidar los resultados positivos; la ejecución del programa de gobierno, con el cual Lenín ganó las elecciones, con las tácticas que sean necesarias y las formas de comunicación que juzgue conveniente aplicar. Debemos comprender que esta es una segunda etapa y que los tiempos y estilos son diferentes.

Respetamos al presidente de AP y apoyamos la consulta popular; estamos en la línea de debatir y difundir los conceptos y bases teórico-políticas y los efectos de una y otra pregunta sobre las cuales el pueblo resolverá democráticamente, lo que permitirá avanzar, con mejores condiciones de gobernabilidad, en la construcción de una economía popular solidaria, la ejecución de la Revolución Agraria, el uso productivo de la infraestructura, la lucha contra la corrupción, la difusión de la cultura y, sobre todo, la construcción, en firme, del Estado democrático y la participación ciudadana organizada y permanente, con base en la necesaria reestructuración del CPCCS.

Por ello, nos resbalan las críticas de los grupos sufridores, las posiciones trasnochadas, que piensan que todo debe girar y reducirse a la visión de un grupo de dirigentes o a sus intereses. Los revolucionarios no podemos distraer nuestra creatividad y derrochar nuestras energías, concentrados en las disputas intestinas, ni creer que la solución está en garantizar posiciones individuales o asegurar candidaturas futuras, lo que solo se definirá varios años después.

Estamos en tiempos, junto a la humanidad progresista, de celebración de los 100 años de la Revolución rusa; la de los bolcheviques, conducida por el gran Lenin, con el espíritu e ideología del genial Carlos Marx y su extraordinario compañero Federico Engels. Seamos consecuentes con su esfuerzo y sacrificio, continuemos en la lucha hasta la victoria definitiva. Es un compromiso bolivariano-alfarista. (O)