Por Ecuador, Venezuela y la Patria Grande

- 30 de enero de 2019 - 00:00

Frente a los últimos y lamentables acontecimientos y las posiciones extremas de algunos, expresamos nuestra preocupación, comprendiendo la repulsa ciudadana frente al hecho criminal provocado por un individuo enfermo, que no fue controlado por la Policía, como se esperaba.

Algunas violentas y condenables reacciones han ido paralelas a otras, oportunistas, xenófobas y politiqueras, frente a las cuales nos expresamos, desde nuestra posición bolivariana. La vieja relación entre Venezuela y Ecuador y la hermandad entre nuestros pueblos siempre tuvieron el marco ideológico del Libertador Bolívar y el objetivo superior de la Patria Grande.

Los gobiernos de cada país han tenido sus posiciones, en función de sus visiones e intereses. Discrepancias han habido siempre, las hay y las habrá. Eso es normal, no así  la posición extrema de ruptura, menos de reconocer a un Guaidó cualquiera, puesto por el presidente de EE.UU., enemigo de los pueblos latinoamericanos y caribeños.

Producidos los hechos lamentables que se suman a anteriores problemas, aspiramos a que de ellos salga algo positivo y que lo más pronto posible se recobre la normalidad en las relaciones internacionales, que se deben ejercer con observancia plena de los principios básicos del derecho internacional, de no intervención, libre determinación y solución pacífica a los conflictos.

Por ello, aspiramos a que los venezolanos resuelvan sus problemas y los ecuatorianos resolvamos los nuestros sin intromisiones de ninguna especie, ni alcahuetería a título de preocupaciones por la democracia.

Hacemos votos por la unidad de nuestros pueblos, en beneficio de seres humanos que sufren los duros efectos de la emigración, fenómeno mundial de diversos orígenes, y por la hermandad de nuestras naciones, en el espíritu latinoamericano, bolivariano de la Patria Grande, integracionista de beneficio mutuo, que obliga a luchar por recuperar las relaciones entre nuestros pueblos y países hermanos. (O)