Ecuador: Problemas y Proyecciones

- 05 de septiembre de 2018 - 00:00

Las viejas estructuras de propiedad y el modelo primario exportador, ultra dependiente, consolidaron el subdesarrollo, explotación laboral y la concentración del ingreso.

La globalización impuso las políticas neoliberales que los agravaron; la partidocracia acogió las políticas del FMI y Banco Mundial,  lo que provocó un alto endeudamiento externo, que hipotecó la nación y afectó  la soberanía. Los planes de gobierno fueron reemplazados por las cartas de intención y los “paquetazos” de medidas antipopulares; el Estado fue asumido por las élites y puesto a su servicio.

Se buscó privatizar y concesionar todo. Se asaltó los fondos públicos, en especial a través de la “sucretización” de la deuda de poderosos empresarios y el atraco bancario. Unos tres millones de ecuatorianos emigraron.

Con la Revolución Ciudadana se resquebrajó la partidocracia, se recuperó soberanía y la riqueza petrolera, lo que  posibilitó el crecimiento sostenido, una política social redistributiva con la que mejoró la infraestructura, educación, salud, seguridad social,  la vida de la gente  y la organización del Estado.

La nueva Constitución permitió una política internacional independiente, de integración solidaria y beneficio mutuo y se hizo respetar el principio de autodeterminación.

Por cierto que hubo errores, falencias políticas, desorganización y actos de corrupción; ineficiencias en el ámbito agrario, laboral y en la construcción del Estado democrático.

Desde el 2015 nos afectó la baja del precio del petróleo y  una política económica errática, sobre todo en el manejo fiscal y de endeudamiento, así como en el ejercicio de derechos y participación plural, étnico – cultural del Estado.

El gobierno flexibilizó posiciones, dialogó y buscó acuerdos de interés nacional. Ha transitado un tortuoso camino, del que se espera salir pronto, recuperando la producción, generando empleo, mejorando las finanzas públicas, sin afectar  los programas sociales; fortaleciendo la economía popular solidaria (EPS), aprovechando la enorme infraestructura, con equidad, justicia, democracia y libertades plenas; derrotando la intentona de devolvernos al pasado  de acuerdo con el plan de restauración conservadora del poder mundial, lo que es posible con la unidad de los sectores democráticos del país. (O)