Economía, equilibrio y visión patriótica

- 12 de septiembre de 2018 - 00:00

Estamos en un momento económico difícil.  Su adecuada comprensión y manejo son determinantes en lo político. Por ello la necesidad de operar con sentido de equilibrio, pero siempre en función de los grandes intereses populares y nacionales, que se sobreponen a los particulares y utilitarios o rentistas.

De allí la insistencia en el diálogo para buscar soluciones, sobre las bases teórico–conceptuales del proyecto político de AP que lidera Lenín Moreno, junto a María Alejandra,  Gustavo Baroja, entre otros; el que demanda participación popular organizada, corresponsabilidad del Estado con la ciudadanía en el manejo de las políticas públicas que deben tener el objetivo de crecimiento económico sostenido y sustentable, atención prioritaria a los programas sociales y sentido productivo redistributivo en el manejo de la política fiscal; de apertura internacional pragmática y soberana, lo que supone impulsar los procesos de integración en América.

Reactivación productiva y generación de empleo son objetivos indiscutibles, alcanzables con prácticas políticas decentes, de acuerdos; sin las prioridades egoístas de las élites y de tecnócratas entreguistas, que añoran volver al modelo neoliberal y las famosas políticas de ajustes del FMI y Banco Mundial, con los consabidos “paquetazos” antipopulares y recetas privatizadoras.

Sabemos todo lo ocurrido tras la presentación, entre los años 80 y 2006 de 16 Cartas de Intención, las que reemplazaron a los planes de los gobiernos de la partidocracia y la crisis que provocaron, el endeudamiento externo perverso que desató y las emigraciones masivas de tres millones de ecuatorianos, amén de la inestabilidad política, atracos de los dineros públicos por parte de reducidos y poderosos grupos que con la crisis se enriquecieron más.

Más o menos ocurrió lo mismo en América Latina. Ahora, algunos pretenden volver a lo de antes. Ya se ve a Argentina en la primera etapa de una profunda crisis.

Necesitamos inversión, financiamiento externo, ajustes fiscales, tributarios, liquidez y créditos productivos, ejecutar programas sociales. Se han dado los primeros pasos, se debe ir ajustando en el camino; no como algunos quieren con la visión del FMI o intereses de grupos empresariales. (O)