465 + 105 es igual a libertad

- 07 de noviembre de 2018 - 00:00

Era octubre de 1553, el viaje debía terminar en la Ciudad de los Reyes (Lima), no fue así, por discutibles motivos concluyó de buena ventura para seis mujeres y diecisiete hombres esclavizados y mal para sus esclavizadores. El destino histórico del territorio que había de afamarse como “Región de las Esmeraldas” fue muy distinto por la resistencia indoafricana, liderada por Alonso de Illescas.

En este 2018 se cumplen 465 años de ese hecho anticolonialista primordial, en Portete, cantón Muisne, provincia de Esmeraldas. Aún se discute si fue rebelión de los encadenados (algo así como tempranos Djangos unchained), accidente de navegación causado por vientos cruzados o inexplicable generosidad de los opresores.

A propósito del Día de la Negritud Ecuatoriana, cada primer domingo de octubre, se extendieron las celebraciones al mes completo y se cerró con la primera entrega del Galardón Juan García a importantes personalidades de artes, ciencias, empresa, deporte y activismo social.

El 24 de septiembre de 1913, es decir hace 105 años, empezó la última y definitiva batalla contra la esclavización y por los derechos de la humanidad negra ecuatoriana. Salvo cuatro o cinco historiadores, los demás se ponen en plan ñángara y de inclasificable necedad llamando a esa guerra civil “revolución de Concha” o “guerra de Concha”.

O sea algo así como un Rambo en retrospectiva. Cada poeta con su verso: liberales de aquellos años y de ahora hablando de “vengar a Alfaro” y la montaña de documentos testimoniando la manumisión chimba de los esclavizados. Y sin ningún reconocimiento efectivo de derechos ciudadanos.

Dos aniversarios muy emparentados con nuestras andaduras hacia la ciudadanía plena, ese caminar y andar debió trascender la esclavización y el concertaje desde el “grito de llegada” hasta la abolición de toda forma de sometimiento humillante, pero legal. Ahora la batalla cognitiva es construir el país y Estado intercultural mediante la Etnoeducación. (O)