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Ecuador/Dom.9/May/2021

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Xavier Guerrero Pérez

Democracia

22 de marzo de 2021 11:52

A raíz del inicio de la campaña electoral en Ecuador, surgió una interrogante que se empezó a promover en varios espacios mediáticos (tanto tradicionales como de vanguardia, los digitales) y que aún se la continúa promocionando, con cierto grado de intensidad: “¿Democracia o Totalitarismo?”. Sin embargo, y actuando (como siempre lo he hecho) con sindéresis, puedo esgrimir que una parte importante (por no decir mayoritaria) de voluntades que la impulsan lo hacen desde la laxitud y -lo que es altamente peligroso dado que puede terminar coaccionando al gran elector- el apasionamiento.

Justificaré mi tesis ya esbozada en tres partes; en las siguientes líneas abarcaré la primera parte: la democracia. Como preámbulo considero necesario reflexionar de manera sucinta en ¿Qué es la democracia? Para contestar nuestra interrogante, estimo conveniente partir de varios elementos que sostienen a este término y que fueron obtenidos de tan solo dos definiciones (de una diversidad literaria) conformadas por quienes tienen autoridad en este tema: 

Primer conjunto de elementos: Don Rodrigo Borja, en la Enciclopedia de la Política, define el término de forma muy amplia, con relaciones y efectos, simultáneamente, en varios escenarios (como el social y el de mercado): a) poliarquía, organización estatal social y un marco de referencia; b) participación ciudadana -lo más amplía posible- en los asuntos de índole público no solo gubernamental sino también y sobre todo estatal; c) tolerancia a la oposición; d) prácticamente total disposición a cambiar pro mejora pero con pacifismo, cero derramamiento de sangre, y apertura a “todas las voces, todas”; aunque (deduzco) implique escuchar lo que (como gobernante, o colaboradores cercanos) no agrade de los gobernados; y, e) el imperio de la “Ley de la mayoría”, pero limitada por el respeto a las minorías.

Segundo conjunto de elementos: Don Norberto Bobbio, Don Nicola Matteucci y Don Gianfranco Pasquino, en el Diccionario de Política, refieren con suma generosidad a la democracia, desde una perspectiva histórica y sus implicaciones con las fuerzas opuestas a los valores fundamentales, con el liberalismo y con el socialismo: a) gobierno “de muchos” para el pueblo y del pueblo (pero de aquel que goza de sus derechos ciudadanos); b) es la vía, no el fin… para el establecimiento gubernamental y gobernación; c) regímenes, al centrarse en el cómo y no en el qué no logran constituirse como democráticos, sino se aproximan en cierto grado; y, d) igualdad jurídica, social… y libertad. (O)