Tres chistes luego de la votación

- 25 de marzo de 2019 - 00:00

Sin duda ayer fue un día cansado para quienes obligadamente formamos parte de ¿la fiesta democrática?

Antes de estas votaciones era muy cómico ver cómo candidatos a alcaldes, prefectos y concejales hacían campaña de la manera tradicional, mientras ciudades, recintos, cantones y provincias en general, estaban siendo azotadas por el invierno. Si no queda claro, el chiste está en que mientras las urbes estaban empapeladas con propaganda, los problemas a resolver inundaban las casas y se llevaban cultivos.

También fue chistoso darse cuenta de que, muy cerca de iniciar campañas políticas, se ultimaban obras. “Ojalá hubiera elecciones todos los años, para que estos alcaldes hagan su trabajo”, escuché por ahí a alguien que decía. No faltaron algunos que invitaron a artistas para que las comunidades les tomaran en cuenta a la hora de votar.

Pero el chiste más grande fue el de haber votado sin que tengamos un debate serio entre candidatos, y los medios tradicionales tampoco ayudaron mucho con esta labor.

Hay que decirlo, la forma de hacer política en nuestro Ecuador es un chiste. Los ciudadanos de todos los estratos sociales, y desde nuestra pluriculturalidad, merecemos más respeto, y con mayor razón si el voto es obligatorio. Se requiere alguna forma de pedagogía política, no a políticos sonriendo, con planes poco claros y que desconocen la realidad social a la que quieren representar.

Hemos votado por quien se nos ha dicho, ¿en qué sentido? En lo que hemos tenido como más visible. ¿Será por eso que se esmeran por escribir sus nombres en casas y pegar sus fotos en todos lados? Y eso dependerá de los recursos con los que cuente cada partido político.

Siempre quedará la duda de por qué ese deseo vehemente de llegar al poder; ¿de dónde surgirá aquella idea delirante de que uno es el más idóneo para gobernar?

Solo quedará la labor de los ciudadanos: preguntarnos siempre por estos quienes quieren llegar al poder, y dejo como tarea investigar si lo que vivimos se llama realmente “Democracia”. (O)