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Ecuador/Vie.17/Sep/2021

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Diego Salgado Ribadeneira

Democracia representativa

25 de agosto de 2021 00:21

El “ideal” de la democracia directa es que el conjunto de los ciudadanos participe directa y continuamente en la toma de decisiones acerca de los asuntos de la comunidad.

Este ideal es un imposible de cumplir, menos aún en esta época de la historia de la humanidad, en dónde muy pocas personas tienen interés en participar y aportar soluciones para mejorar la calidad de vida de su comunidad. Por ello, la inteligencia humana se inventó la representación política, es decir unas personas elegidas por el  pueblo, representan a su comunidad para que, ellos, los representantes (asambleístas), a nombre de sus electores tomen las decisiones políticas para generar las normas para el funcionamiento ordenado de la nación, en una comunidad delimitada (estado).

En democracia, cada ciudadano tiene derecho a elegir y ser elegido. La persona apta para elegir es o debe ser igual a un voto, es decir, la mayoría de votos eligen a un representante. Sin embargo, otra vez la inteligencia humana, para dar la oportunidad a los grupos minoritarios (en número de electores), se inventó unas fórmulas, que aplicadas, dividen el voto de una persona en dos, tres, cinco y más fracciones hasta que alcance a los candidatos que “representan” a esas minorías.

 ¡Un absurdo! Una persona, debe ser igual a un voto.

La práctica ecuatoriana muestra que al elegir representantes ante el Poder Legislativo, con suerte se “conoce” al primero de la lista de candidatos, los otros, con frecuencia, son rellenos de presta nombres, sin ideología definida, sin preparación académica, sin experiencia en la función pública, sin militancia política, sin antecedentes académicos, sin ninguna preparación para ejercer responsablemente una dignidad, con los resultados conocidos, a la vuelta de la esquina: el “camicetazo”.

La democracia es el gobierno de la mayoría, por lo tanto cada elector debe representar un voto y esto se traduce a que, por cada distrito electoral, cada elector debe elegir a UN solo representante, es decir cada grupo político debe poder presentar UN solo candidato y no una lista de candidatos con sus suplentes.

Mejoremos la calidad de nuestros representantes políticos.

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