Décadas del siglo XX

- 18 de agosto de 2018 - 00:00

La década de los 60 del siglo pasado se caracterizó en Ecuador y América Latina por la campaña anticomunista.  Cuba se transformó en el hermano perdido, del cual nada se sabía y era prohibido visitarlo. La Iglesia lideró marchas callejeras condenando el comunismo ateo. En pueblos de Azuay mataron, azuzados por los curas, a un médico de la Misión Andina y su asistente, así como a dos profesores de escuela, a todos ellos acusándolos de comunistas. En las prédicas se condenaba a la Cuba castrista. Para evitar que se siguiera el ejemplo cubano se instauraron dictaduras militares en todos los países latinoamericanos, el patio trasero del imperio, comenzando por Ecuador.

En la década de los 70 se endureció el proceso. Los militares adiestrados en bases norteamericanas llenaban de dictaduras el continente. Estas verdades fueron denunciadas por un propio agente de la Agencia autora intelectual y práctica de estos desmanes, Philip Agee, en su libro La CIA por dentro.  Luego se definió el Plan Cóndor y se apresó a miles de jóvenes.  Aquellas que tuvieron hijos los perdieron porque fueron adoptados por los captores. La mayoría fue cruelmente torturada y asesinada, muchos arrojados al mar. La verdad se conoció solo décadas más tarde.

El temor al consumismo se debía a las pérdidas económicas de los poderosos industriales, comerciantes y banqueros, que contaban con el respaldo de la Iglesia para las creencias convenientes al sistema, y de la efectiva labor militar para apresamientos y eliminaciones. Se vivieron años de terror, macabros, agenciados por la fuerza que todo el mundo conocía. El miedo en la población propiciaba que los poderosos mejoraran el crecimiento y desarrollo de sus capitales.  Como en la década de los 80 comenzaron a ganar las elecciones candidatos progresistas, dos aviones se precipitaron a tierra, matando a esos presidentes. En Ecuador continuaron las persecuciones y muertes, al mismo tiempo que se implementaba la política económica neoliberal. A la década de los 90 se la llamó “perdida” porque fracasaron con esas políticas. (O) et