El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Sáb.4/Dic/2021

Columnistas

Tendencias
Historias relacionadas
Tatiana Hidrovo Quiñónez

Debate en Alaska

25 de marzo de 2021 00:00

Mientras en Ecuador, país subordinado de la globalización económica, se preparaba la película del debate presidencial, las dos fuerzas dominantes, EE.UU. y China se enfrentaban en una mesa de discusión en Alaska (18 y 19 de marzo), buscando el reparto equilibrado y agudizando las tensiones diplomáticas.

EE.UU. acusa a China de irrespetar derechos humanos en Hong Kong y Taiwán, realizar ataques cibernéticos y coerción económica, amenazando la estabilidad global. China acusa a EE.UU. de interferir en Hong Kong y Taiwán, zonas especiales usadas para articular el capitalismo de Estado con el capitalismo privado a nivel global.

En la mesa de discusión no se expusieron los verdaderos objetivos. Ni China, ni EE.UU. revelaron los intereses rivales que buscan el control geopolítico y económico de todo el orbe. Fue una mesa de hipocresía diplomática frente al resto del mundo, mirado por ambas potencias como mercancías.

China intenta subordinar al mundo mediante la dependencia tecnológica sobre todo en las áreas de la telecomunicación y la informática. Por otra parte, busca poner en circulación su capital sobrante mediante créditos e inversiones en el marco de la estrategia de la Ruta de la Seda, con el propósito de extraer recursos de otras naciones, obtener ganancias y mantener el ritmo de crecimiento de su PIB.

EE.UU. ha promovido históricamente la guerra irrespetando los derechos humanos en su afán de consolidarse como el imperio hegemónico. Actualmente se enfrenta con la horma de su zapato y sufre en carne propia la dominación económica de China. Sumergido en una severa crisis, no podrá salir adelante sin el mercado de China y Latinoamérica.

La reunión se desarrolló en el Hotel Captain Cook, un lugar privado del gélido condado estadounidense de Anchorage, Alaska, que mucho tiempo atrás fue territorio ruso. En clave cinematográfica se vieron cuerpecitos delgados, mínimos y vulnerables, tapados con mascarillas por miedo al virus. De un lado estuvieron el secretario y el asesor de seguridad de EE.UU. y del otro lado el encargado para asuntos exteriores del Partido Comunista chino. Los actores del acontecimiento, tal vez no recordaban que estaban muy cerca del estrecho de Bering, por donde hace 30.000 años transitaron hombres y mujeres asiáticos, dando lugar a los primeros poblamientos de América.  Qué extraña coincidencia. (O)

Te recomendamos

Contenido externo patrocinado