La criptoeconomía

- 04 de octubre de 2018 - 00:00

No me inquieta lo tecnológico ni moderno; sin embargo, rompe paradigmas y nos saca del umbral de comodidad al que estamos acostumbrados. Lo nuevo en economía se conoce como blockchain, que tiene su poderosa derivación en la criptoeconomía. La realidad es que no hay nada intrínsecamente valioso en un dólar o en un euro o en una concha spondylus como usaban nuestros ancestros o en cualquier tipo de moneda.

La única razón por la cual tienen algún valor es porque todos hemos decidido que lo deberían tener. El dinero es acerca de intercambios y transacciones que tenemos unos con otros. El dinero no es nada objetivo. Es una historia común que nos contamos sobre el valor. Una ficción colectiva. Y eso es un concepto muy potente. Desde hace unos veinte años hemos comenzado a utilizar el dinero digital. Es así que me pagan a través de un depósito directo a mi cuenta.

Pago mi hipoteca con una transferencia bancaria. Pago mis impuestos y multas de tránsito en línea. Y más aún, pago mis servicios telefónicos, electricidad y agua potable mediante una página web. Todas estas interacciones son lenguaje binario (unos y ceros cambiando en las computadoras). Ni siquiera hay algo físico, como una spondylus o una moneda. Con el dinero digital se puede pagar en cualquier lugar del mundo en segundos.

Cuando esto funciona es porque hay grandes instituciones detrás de cada 1 o 0 que viajan en las computadoras. Y también son responsables cuando esto no funciona; o por lo menos, depende de ellos solucionar el problema. En un mundo digital, el dinero puede ir mucho más lejos y es mucho más rápido, pero estamos a merced de estas instituciones guardianas. El dinero solo se mueve a la velocidad de los bancos.

Estamos a punto de entrar en una nueva fase de dinero. El futuro del dinero es programable. Cuando combinamos el software y la moneda, el dinero se convierte en algo más que una unidad estática de valor y no tenemos que depender de las instituciones para seguridad. En un mundo programable eliminamos factores limitantes, como los seres humanos y las instituciones. Y cuando esto sucede, no vamos a sentir que estamos haciendo transacciones. El dinero será dirigido por el software y fluirá de forma segura.

Las criptomonedas son el primer paso de esta evolución. Las criptomonedas son dinero digital que no está regulado por un gobierno o un banco. Es dinero diseñado para funcionar en un mundo sin intermediarios. Bitcoin es la criptomoneda más popular, pero hay cientos de ellas. Están Ethereum, Litecoin, Stellar, Dogecoin, y esas son solo algunas de las más populares. Estas cosas son dinero real. (O)