Crimen de Estado

- 10 de junio de 2018 - 00:00

El actual fiscal general Paúl Pérez Reina calificó como un crimen de Estado el secuestro a un opositor político durante el gobierno de Rafael Correa. ¿Qué es un crimen de Estado? ¿De qué forma afecta a nuestra democracia? Un sistema democrático no se define por el número de elecciones que se celebran sino por los niveles de respeto a los derechos humanos. Estos son el conjunto de herramientas que posibilitan la realización de una persona y que se expresan en libertades, derechos e instituciones que aseguran el disfrute de bienes primarios como la expresión, la asociación, la salud o la educación, por ejemplo.

Podemos tener muchas carreteras, escuelas u hospitales, podremos celebrar muchas elecciones consecutivas pero nada de eso tendrá valor democrático si a miles de personas se niega la salud por falta de suministros médicos, si a miles de jóvenes se niega la educación por falta de cupos escolares, si a miles de críticos de toda edad se reprime violentamente, se interviene sus comunicaciones privadas, se acosa públicamente o se persigue judicialmente. Podremos tener muchas elecciones consecutivas, pero si las autoridades que detentan el poder y que lo consiguen a través de esas elecciones, lo hacen para violar los derechos humanos, no tendremos democracia.

Un crimen de Estado son las acciones cometidas por una o varias dependencias de un gobierno que implican la violación de derechos humanos, según los criminólogos Penny Green y Tony Ward. Se viola los derechos humanos de toda la sociedad cuando ese gobierno ha utilizado los recursos del Estado para secuestrar, desaparecer forzadamente, torturar o ejecutar extrajudicialmente. También cuando usa el recurso de la propaganda para adoctrinar y destruir la moral de los adversarios. 

Este reconocimiento hecho por la autoridad competente abre la puerta para que se investiguen otros casos de violación institucionalizada de los derechos humanos que deben aclararse. Este es el momento para contar la verdad. (O)