Correa y la política internacional

28 de mayo de 2011 - 00:00

A excepción de los gobiernos del general Eloy Alfaro Delgado 1895-1901 y 1906-1911 en la historia de la República del Ecuador, no se han producido tantos cambios en la política internacional, en especial en la integración de Sudamérica, como en el gobierno de la Revolución Ciudadana, que lidera el presidente Rafael Correa Delgado.

La lucha contra la dependencia y neocolonización económica, política y cultural. La defensa de la soberanía en política económica que rompió las ataduras de las imposiciones externas. El cambio de la explotación de los recursos petroleros que antes eran para el beneficio casi total a favor de las transnacionales y ahora lo es del pueblo ecuatoriano. La no aceptación de las cartas de intenciones y programas económicos  que impone el  Fondo Monetario Internacional. La recompra de la deuda externa. El control estatal en la entrada y salida de capitales y el saqueo de los recursos naturales. La búsqueda de nuevas relaciones económicas y políticas no dependiente de los Estados Unidos de América. El aporte en la construcción de una América Latina y el Caribe más integrados. El apoyo en el nacimiento de  la Unión de las Naciones de Sudamérica (Unasur) como órgano de decisiones políticas de máximo nivel. La construcción de mecanismos económicos financieros propios de nuestros países. La reestructuración administrativa y política del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración que era sirviente de los intereses foráneos y conservadores, administrado por las “momias cocteleras”. El ingresar el Ecuador como miembro de la Alternativa Bolivariana de las Américas, ALBA, nos ha ubicado en el grupo de países que representan la vanguardia de las posiciones políticas en América Latina y el Caribe. Mantener el respeto de la dignidad y soberanía del Ecuador respecto al conflicto interno colombiano y la injerencia de los EE.UU. en el Ecuador, destacándose la recuperación de la base militar de Manta, la expulsión de funcionarios de los EE.UU. de la embajada en Quito por la intromisión en organismos de espionaje en las fuerzas armadas y policiales y en los señalamientos ofensivos a la dignidad personal y nacional de parte de la embajadora norteamericana, que le costó la expulsión del Ecuador.

Todo lo anterior culmina con la propuesta del Buen Vivir en el contexto internacional, junto con Bolivia.