Convocatoria de Célico nos pone románticos

- 21 de agosto de 2019 - 09:03

Nos embriaga el romanticismo y soñamos con ver a la selección sub 20 de Jorge Célico o a gran parte de ella jugando contra la selección mayor de Perú. No es fácil. No es un juego de PlayStation donde se generan entrenadores más sabios y revolucionarios que Menotti, Cruyff o Maturana.

De por medio hay una decena de factores para analizar quién debe ir y quién no en la alineación titular. Aunque, por ahí, por miles, haya los que manifiestan que pondrían a tal jugador para ver qué pasa o la falsa premisa: “yo jugaría con este equipo así me goleen”.

Las frases van y vienen hasta que llega un resultado negativo, desde ahí, en cambio, arranca una lluvia de cuestionamientos sobre el seleccionador de turno, a quien normalmente se le reclama, en síntesis, no ser mago, brujo o una especie de jugador de videojuegos que maneje a la perfección cada uno de los movimientos de los futbolistas, como si fuese de aplastar botones..

Tras la convocatoria de Jorge Célico para enfrentar a Perú y, tal vez, Costa Rica, empezaron nuevamente a analizarse con sorprendente ligereza las posibles alineaciones que debería utilizar en septiembre el extimonel de la Universidad Católica.

Los nombres generan una gran ilusión porque siete de los 24 convocados fueron parte de esa gran participación de la Selección sub 20 que finalizó en tercer lugar en el Mundial de Polonia. Entonces, no pocos se imaginan viendo a Diego Palacios desbordando frecuentemente por la banda izquierda de la "Tricolor" absoluta, a José Cifuentes arrebatando pelotas y lanzándose al ataque y a Alexander Alvarado y Gonzalo Plata apilando rivales por su respectiva banda.

La presencia de estos juveniles se refuerza con futbolistas jóvenes que no fueron tomados en cuenta por “Bolillo” para la Copa América y también con seis que sí pisaron territorio brasileño. Prácticamente solo tres pueden ser tildados de experimentados en selección mayor: Cristian Ramírez, Fernando Gaibor y Enner Valencia.  

Es el inicio de una nueva era, como se intentó en las dos últimas fechas de las pasadas eliminatorias y también con Célico al mando. Apoyo no le falta a este equipo que seguramente será la base de los próximos torneos oficiales, un apoyo que ojalá se sostenga cuando los resultados no se den, porque ojo, este equipo que invita a soñar irá aprendiendo en el camino, un camino para nada fácil ante selecciones que nos llevan ventaja histórica, de proceso y en individualidades. (D)