Contrastes ideológicos

- 16 de marzo de 2016 - 00:00

En estos tiempos, una vez derrotada la conspiración golpista, animada por la febril oposición a la eventual reelección del presidente Rafael Correa, al no existir la posibilidad, estando ya en tiempos preelectorales, hay una agenda clara de confrontación político-ideológica entre quienes quieren restablecer el neoliberalismo, seriamente resquebrajado por la gestión de la Revolución Ciudadana (RC); y esta, en beneficio del país, ajustándose en lo político-organizativo.

En el debate, la derecha, sus organizaciones y medios juegan con los conceptos y en su afán confusionista y diversionista, reitera algunos temas, entre otros:
Capitalismo, el paraíso, el libre mercado, el dejar hacer, dejar pasar, la fortuna.

Socialismo, la perdición, el infierno, la destrucción.

Democracia, la manipularon, siempre se burlaron de ella; en su nombre hicieron fraudes, dieron golpes de Estado, establecieron dictaduras sangrientas; desconocieron y violaron derechos.

Libertad, la reclamaron y reclaman, para enriquecerse, explotar y oprimir al pueblo; cuántos crímenes han cometido en su nombre.

Libertad de expresión, para mentir, calumniar, confundir.

Estado y Parlamento, lo organizaron y sesgaron para ponerlos a su servicio; para atracar los recursos públicos (‘salvatajes’, ‘sucretizaciones’), crearon leyes como vías para concentrar más riquezas y amasar fortunas mal habidas.

Soberanía, les importó un bledo; la rifaron en todas los órdenes de la vida nacional (territorio, riquezas, moneda, planes, seguridad nacional, etc.).

Partidocracia, la conciben para turnarse en el poder, el ‘reparto de la troncha’ y el ‘toma y daca’, incluyendo jueces y miembros del ex TSE.

Justicia, la utilizaron para la impunidad de los poderosos y para ejecutar a los pobres; las Cortes se las repartieron, de esa manera consolidaron crímenes y atracos.
Corrupción, la ejercen por doquier, pero reclaman reprimirla en los niveles medios y bajos.

Trabajadores, siendo los creadores de la riqueza, sirven solo para explotarlos, para extraerles más y más plusvalía (trabajo no remunerado); cuando compran dirigentes, para manipularlos.

Indígenas, toda la vida los discriminaron y esclavizaron.

Libre mercado, para especular; en la práctica económica apoyan y predominan los monopolios y oligopolios con los que maximizan la ganancia.

Endeudamiento, para hipotecar la nación, con condicionalidades perversas.

Naturaleza, para abusar de ella y depredarla, entregándose a los depredadores.

Tratados de Libre Comercio, (TLC) para liquidar la producción nacional e impedir el desarrollo industrial, favoreciendo al mundo industrializado.

Inversiones, las deciden con todas las seguridades, protección y subsidios estatales y la inversión extranjera la asumen  indiscriminada y avasalladora.

Gasto público, para pagar la deuda y para la obra suntuaria y el despilfarro.

Impuestos, los evadieron, desde el punto de vista redistributivo fueron negativos, es decir regresivos, en perjuicio de los pobres.

Crisis, con ella se beneficiaron con baja producción, especulación, desempleo, más pobreza,  siempre la provocaron y se la cargaron al pueblo, provocaron la pobreza, es casi un fenómeno natural; jamás producto del capitalismo ultraexplotador y la concentración de la riqueza, emigraron más de 3 millones de ecuatorianos.

Reelección, a su conveniencia. Se oponen a ella cuando les interesa; caso contrario están 3 y 4 períodos en las alcaldías, prefecturas, etc.

Todo esto resume y adorna su propuesta neoliberal del FMI y los ajustes antipopulares; destacan el individualismo utilitario y relegan el interés colectivo y el rol regulador y planificador del Estado.

Hay que enfrentarlos con firmeza. (O)