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Ecuador/Mar.18/May/2021

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José Velásquez

Contar los días

12 de abril de 2021 00:00

Si hay algo que nos ha dejado la pandemia es esa sensación de aferrarnos al futuro para sobrevivir al presente. Esperaba con ansias que termine la campaña electoral porque el tsunami de noticias falsas me resultaba francamente ofensivo. Este es un país que necesita respuestas, no narrativas divisionistas ni imprecisiones fabricadas.

Y así como he contado los días para llegar al 11 de abril, ahora quisiera acelerar el tiempo para llegar pronto al 24 de mayo. Este gobierno se desintegra en la atmósfera; se desploma cerca de la línea de meta. Difícilmente será recordado por los aciertos que hoy lucen opacados debido a esa secuela de malas decisiones y demostrada ineficiencia. Y así como unos se han lanzado por la borda y otros se han fugado por la ventana, supongo que el presidente Moreno también tacha ansiosamente las páginas del calendario.

Contar los días es siempre un acto de esperanza. Por eso la odisea de la vacunación para las personas de la tercera edad resulta ser, queriendo o sin querer, una circunstancia doblemente cruel. El tiempo es un recurso valioso y escaso y, sin embargo, es malgastado por un sistema corroído por el caos. ¿Y qué puede esperar el resto de la población?

Cuento los días para que Ecuador se ponga de pie y empiece a caminar. Confío en que el nuevo presidente se olvide de ser candidato y asuma inmediatamente un rol histórico sin demagogias ni compromisos. Necesitamos esa inyección en el brazo para retomar todo lo que quedó pendiente hace algo más de un año. Pero para que las cosas funcionen debe haber una transición ordenada y ágil.

A finales de febrero de 2010 un terremoto de 8,8 grados dejó más de dos millones de damnificados en Chile. Michelle Bachelet era la presidenta pero Sebastián Piñera había ganado la elección y el cambio de mando debía cumplirse en menos de dos semanas. Ambos cooperaron de manera ordenada para enfrentar la emergencia. La ceremonia de posesión fue relativamente austera y corta, y ese mismo día Piñera tenía listo un plan que abarcaba desde lo fiscal hasta lo laboral. No hubo tiempo ni para palmaditas en la espalda ni para discursos fantasiosos. Lo mismo necesitamos aquí: un presidente que aterrice corriendo. Si Lenin Moreno quiere hacerle un último favor al país debe abrir la puerta de Carondelet mañana mismo.

La misma celeridad hay que demandar de los miembros del poder legislativo para que no reediten la Asamblea fracasada, obediente y poco productiva que tuvimos desde 2017. Ojalá nos den una tregua, aunque anticipo la inevitable intransigencia en favor del partido y en detrimento del bien común.

Fue la sociedad civil la que se movilizó en estas elecciones. Fue la gente organizada la que llenó los vacíos del sistema para llevar alimentos a los más necesitados durante la pandemia. Hemos tenido un rol protagónico que nos corresponde mantener con disciplina y compromiso. El país nos pertenece y es nuestro deber exigirle eficiencia y buen criterio a este gobierno sin poner en jaque la democracia. No es una mala idea contar los días, pero mientras tanto, arrimemos el hombro y no perdamos de vista al nuevo gobierno. Hagamos que los días cuenten. (O)

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