Concluyó 2014, octavo año de la RC

- 07 de enero de 2015 - 00:00

En 2014 se han dado importantes avances. En febrero volvió a triunfar Alianza PAIS en los gobiernos territoriales y con sus aliados tiene la mayoría de prefecturas, alcaldías y juntas parroquiales; no obstante, se habló de un ‘revés político’ porque perdió algunas alcaldías en capitales de provincia, incluidas Quito y Cuenca. El Presidente hizo una crítica pública que devino en cambios en su dirigencia y estatutos en la Convención de Esmeraldas.

AP concluyó la reorganización de las directivas territoriales y se espera que, a través de las comisiones, con visión plural se complemente sectorial y socialmente su organización para una buena gestión con los movimientos sociales y fuerzas políticas afines.

Se organizó el frente Unidos, cuyo plan de acción deberá responder a las demandas de la población, los quehaceres del Gobierno; contribuir a crear el poder popular, con el inmenso respaldo electoral que tiene.

La aprobación de las leyes de Aguas y Comunicación, junto al  Código Monetario Financiero, constituyen una buena base para nuevos cambios, cuanto mejor si se aprueba la Ley de Tierras, para la Revolución Agraria, y se ejecuta la Revolución Laboral, que se inició con claras definiciones (supremacía del trabajo humano sobre el capital, reconocimiento del trabajo sin fines mercantiles) y cuatro ejes de reformas: estabilidad, salarios dignos, democratización sindical, ampliación de la seguridad social, incorporando al IESS a las amas de casa y trabajadores autónomos.

Con ello se enfrentará a la restauración conservadora, que tiene descarado apoyo de EE.UU., proceso agresivo con raíces en sectores de la banca y la derecha, liderada por el PSC-MG, que cuenta con la alcahuetería de ciertos dirigentes de grupos políticos y gremios, que han traicionado a sus bases, ligadas a posiciones nacionales y antioligárquicas. Fueron castigados en las elecciones.

La política internacional soberana, de integración solidaria, se consolidó, a través de la Alba y Unasur, debiendo continuar con la Celac. Los triunfos de la izquierda en Chile, Bolivia, Brasil y Uruguay y el acuerdo Cuba-EE.UU. lo garantizan.

La campaña de denuncias a la Chevron, ex-Texaco, continuó firme. En lo social, persistió la política redistributiva, sobre todo en educación, vivienda y salud; no obstante, hay mucho que mejorar y complementar.

Continuaron las acciones tendientes a modificar la estructura productiva, con base en el desarrollo de la infraestructura energética y vial, proyectos educativos y tecnológicos y aprehensión del conocimiento universal, que contribuyen a mejorar la productividad y capacidad competitiva, claves para defender la balanza comercial y enfrentar la baja del precio del petróleo, neutralizado en parte por la nueva política de financiamiento y mercados externos.

El índice de crecimiento en esta coyuntura es satisfactorio, al igual que los de reducción de pobreza, desempleo y aumento de la capacidad adquisitiva de los hogares.

Los logros acumulados en 8 años de RC permitirán sortear dificultades en 2015. La RC cuenta con inmenso apoyo, por ello el miedo a las enmiendas constitucionales y, con ellas, a la reelección de Rafael Correa, que garantizará la vigencia del proyecto, concebido y desarrollado con base en los objetivos y luchas históricas del pueblo ecuatoriano y que tiene como supremo objetivo el Socialismo del Buen Vivir.

Nos honra haber contribuido a ello desde el primer momento (2005), junto a la Alianza Bolivariana Alfarista (ABA), cofundadora de AP. Felicidades en 2015.