¿Cómo crear más empleos?

- 09 de mayo de 2019 - 00:00

El objetivo de una estrategia para la creación de nuevos empleos es estimular el crecimiento de una sana economía. Claro que para eso el PIB debe crecer del 2% al 3%, con lo cual se alcanzaría a generar los casi 400.000 empleos que hacen falta en un lapso de 3 a 4 años; pero la realidad es que tendremos, en el mejor de los casos, un modesto crecimiento del 0,5% o quizá ningún crecimiento en 2019 y empeorará para 2020.

En una economía de libre mercado, en la cual nos hemos metido con nuestro acuerdo con el FMI, el Gobierno no necesita intervenir cuando hay crecimiento económico. De hecho, el capitalismo promueve que los pequeños negocios y emprendimientos compitan entre sí para satisfacer las necesidades de los consumidores y de esa forma generar el 65% de los nuevos empleos que son necesarios.

Pero aun las economías más sanas están sujetas a los vaivenes de los ciclos económicos. Es por eso que cuando la economía se contrae en una recesión, el Gobierno tiene la obligación de intervenir para disminuir el desempleo. Para esto usa normalmente políticas monetarias expansivas o políticas fiscales expansivas o ambas para estimular la creación de empleos.

Reducir las tasas de interés es una medida monetarista para reducir el costo del crédito e incrementar el abastecimiento de dinero mejorando la liquidez de la gente. Esto normalmente promueve el consumo, lo cual hace que los negocios se expandan para satisfacer la nueva demanda. Las empresas crecen, contratan más gente cuyo ingreso aumenta y gastan más.

Invertir en obra pública es una medida fiscal que funciona. Parece que hay una relación que, por cada $ 1.000 millones invertidos, se generan unos 20.000 empleos. Pero ya vimos que esto atrae la corrupción y el endeudamiento irresponsable, lo cual impide que tenga un efecto positivo.

El Gobierno puede intervenir incrementando cierto tipo de subsidios que le den un respiro de liquidez a los desempleados. Así mismo, cada $ 1.000 millones en subsidios podrían generar unos 20.000 empleos por el efecto catalizador que tiene este gasto en la demanda. Funciona, pero no es bien visto y bastante difícil de manejar. Recuerden que el llamado bono de la pobreza fue recomendación del FMI en su tiempo.

Finalmente, el Gobierno podría reducir los impuestos para los empresarios que contraten y creen nuevos empleos. Esto entusiasma a los empresarios, pero aterra a las autoridades fiscales. (O)