No es solo Coca Codo Sinclair

- 10 de diciembre de 2018 - 00:00

La prensa nacional trae las informaciones sobre el grave escándalo en la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair ya que se han detectado numerosos desperfectos. Las autoridades han informado que no recibirán la obra mientras no cumpla las especificaciones contractuales.

Los proyectos hidroeléctricos gubernamentales Minas de San Francisco, Delsitanisagua, Toachi Pilatón, Quijos, Mazar-Dudas, iniciados en el gobierno anterior no pueden ser recibidas.

Entre tanto el jueves  22 de noviembre se conoció que el Ecuador comprará energía eléctrica a Colombia, lo cual causó gran sorpresa dado que las ofertas gubernamentales, especialmente durante el gobierno anterior, decían que venderemos energía a Colombia y Perú, e indirectamente, a otros países.

 La explicación oficial –la de siempre,- es que se debía al estiaje.

Así las cosas, ahora se conoce de otro aspecto que pone en duda le eficiencia del servicio eléctrico en el Ecuador y en este caso la sorpresa la trae la Empresa Eléctrica Quito S.A.

Desde finales del año pasado, las quejas por el mal servicio en atención al cliente se multiplicaron de manera abismal. En muchos casos no llegaban las facturas y por tanto miles de usuarios se desconcertaron porque no sabían si esperar o acercarse a las oficinas. Muchos reclamos eran por la sobrefacturación.

Este desfase fue atribuido “al cambio de plataforma informática” por lo que su puesta a punto produjo desórdenes administrativos. La Empresa se vio obligada a suspender las desconexiones y consecuentemente las reconexiones domiciliarias, pero la concesionaria no ha respondido por las pérdidas.

Allí no termina la historia porque por la misma causa, así se informa a los clientes, los reclamos  se han multiplicado durante todo el año 2018.

Lo que no se ha dicho es que la Empresa Eléctrica Quito ha privatizado gran parte de sus servicios. Pero su deficiencia contrasta con lo que acontecía en años anteriores cuando eran los empleados de la empresa los que levantaban la información.

La Defensoría del Pueblo debería tomar cartas en el asunto. (O)