Cervantes y el día del español

- 23 de abril de 2019 - 00:00

El 23 de abril se celebra el día de nuestro idioma, porque en esta fecha murió Miguel de Cervantes. Hay datos muy curiosos en la vida del autor de El Quijote. Desde pequeño me identifiqué con esta obra. No solo porque mi mamá decía: “Quijote que tengo”, sino porque en el colegio me molestaban con la expresión “el ingenioso Hidalgo”, cuando contestaba correctamente las preguntas de los profesores y cada vez que contaba un chiste.

Esa extraña mezcla de nerd y rebelde nunca la pude evitar. Bueno, pero volvamos a Cervantes, otro estudioso rebelde. Estuvo preso por deudas, de eso hay pruebas escritas y la burla del autor del Quijote apócrifo, Avellaneda. Cervantes, como la mayoría de escritores, nunca fue bueno haciendo dinero. En un momento dado trató de emigrar a América, pero no le concedieron pasaporte.

Como lo leen, para venir a América había que sacar pasaporte en Sevilla. Y tardaban meses en concederlo. Así que es falsa la leyenda de que a América mandaban lo peor de España. Eso se inventaron. Por ejemplo, en Quito vivió el hermano de Santa Teresa de Ávila, con cuya dote se construyó un convento en España. Ese hermano de la santa, de apellido Paredes, vivió cerca del convento de Santo Domingo en Quito, al lado de las madres catalinas.

Cervantes no pudo venir a América y se dedicó a escribir El Quijote, un libro que pudo haber escrito en América. El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha es una novela enorme, que no muchos han leído aunque sean muchos los que la han comentado. Es una obra recomendable, pero no metida a la fuerza en los programas escolares.

Confieso que lo que más me gusta son los cuentos intercalados, como los del cautivo cristiano en manos de los turcos otomanos que, en esa época, eran más cultos que los europeos. Concluyendo con lo del idioma, lo que hoy hace grande al español es Hispanoamérica. Sin nosotros, el español sería una lengua solo de mediana importancia, no la segunda del mundo. (O)