La campaña de Nebot

- 04 de febrero de 2019 - 00:00

Olvídense de las elecciones de marzo. La carrera presidencial para 2021 ya empezó, al menos para los socialcristianos. Jaime Nebot acaba de estar en Riobamba bendiciendo la alianza de La 6 con un frente de tres organizaciones políticas locales.

Alguien dirá que fue a lucir el camisetazo del alcalde Cadena (antes apoyado por CREO) o que aprovechó para ir a abrazarse con el líder indígena Marco Murillo. Pero la verdad es que también fue a tomar la temperatura a su popularidad en una provincia tradicionalmente de izquierda.

Nebot recorrerá Ecuador en febrero con el termómetro político en la mano. Entre otras cosas, quiere medir qué tan vigente es la resistencia en la Sierra a su proyecto presidencial. ¿Habrá cicatrizado ya esa dolorosa herida por las violaciones a los derechos humanos durante el gobierno de Febres-Cordero? Fue hace más de 30 años.

La última vez que estuvo en una segunda vuelta solo cantó victoria en Quito, Guayaquil y Galápagos. Los socialcristianos aprendieron entonces que el país no son las dos ciudades grandes y que plazas como Riobamba suman. Por eso en su cálculo cuenta con los votos de Durán, la sexta ciudad más poblada del país y que espera arrebatarle a AP.

En Riobamba no habló de combatir la pobreza, ni de mejorar las oportunidades de empleo o de construir casas. Eso ya no es parte del discurso desde que descubrieron que ofrecer internet inalámbrico, tabletas y libros gratis es una fórmula más barata y mucho más rentable.

¿Para qué intentar vender un milagro económico cuando lo que le angustia a la gente por estos días es la delincuencia y violencia contra las mujeres? El equipo de Nebot sabe identificar dónde yacen las angustias de ciertos nichos, como la inestabilidad del IESS (para los votantes mayores) o la contaminación (para los millennials).

El producto se vende solo: es Guayaquil y esa filosofía de crear un ambiente más llevadero para vivir con “Progreso en Libertad”.
El problema es haber empezado una maratón tan temprano. ¿Le quedarán pulmones y piernas para los últimos 100 metros en 2021? Todo esto sin saber quiénes serán sus contrincantes.

En 1996 ganó la primera ronda, pero Freddy Ehlers por poco sorprende con una campaña modesta y de última hora. Al final Bucaram remontó con los votos de las ciudades “chicas”, incluida Riobamba. (O)