El bloqueo contra Cuba

- 11 de octubre de 2018 - 00:00

EE.UU. es un Estado contradictorio en su política comercial internacional: tanto demócratas como republicanos han pregonado desde siempre la doctrina del libre comercio, pero ambos han aplicado subsidios a favor de la agricultura, para mantener los precios bajos. Actualmente, su política proteccionista se refleja con fuerza en el incremento de aranceles a la importación, para proteger su industria, contradiciendo su arenga a favor del libre comercio.

Es fácil entender la paradoja entre el discurso y la práctica de los países más poderosos, puesto que el orbe capitalista está movido por los intereses que buscan ganar más, los cuales usan el poder político para impedir la libre competencia. La mayor contradicción de EE.UU. en los últimos 58 años es haber cerrado el comercio con Cuba y amenazar con sanciones a países que desearen intercambiar con la isla.

Esta postura muestra de cuerpo entero al Estado del norte, convirtiéndolo en uno de los centros medievales de la economía, operado, sin embargo, por emporios burgueses. Revela, además, que en realidad los grupos de poder norteamericanos no creen en la libertad como concepto, ni tampoco en la competencia, y por ello usan la coacción económica comercial, con el propósito de doblegar a los que no se someten a la servidumbre. A Cuba se la castiga porque se ha declarado “socialista”, palabra que fundamentalmente define la adhesión a la idea de que la humanidad debe trascender en su forma social.

El castigo a Cuba es ¡cobarde! La palabra cobarde significa  “miedoso”, pero en la interpretación popular nuestra, se refiere a quien ataca al más débil por la espalda y en condiciones de desigualdad. Cuba es un país-isla pequeño, con 12 millones de habitantes y un PIB de $ 132 mil millones (CIA). Estados Unidos tiene una población de 325 millones de personas y un PIB de $ 18.624,475 mil millones (BM). Casi toda la comunidad internacional considera que el bloqueo que mantiene EE.UU. a Cuba es injusto, viola los derechos humanos, el derecho internacional y es el causante de que las condiciones de vida del pueblo cubano no sean mejores. 

Cuba presentará una vez más ante la Asamblea de las Naciones Unidas el proyecto de resolución para poner fin al embargo. Esperemos que EE.UU. sea coherente con los principios que pregona, abandone su oscuro medioevo y responda al deseo del pueblo norteamericano, que mayoritariamente quiere el levantamiento del bloqueo comercial y financiero contra la isla de las luces. (O)