AP, resoluciones de Esmeraldas

- 07 de mayo de 2014 - 00:00

En la IV Convención de Alianza PAIS se dieron importantes  informes y Rafael Correa expuso un buen diagnóstico sobre su organización, funcionamiento y contenidos esenciales del Socialismo del Buen Vivir; también se sintetizaron varias propuestas de algunas provincias y dirigentes para superar vicios y problemas.

No hubo debate democrático, como estaba previsto, sobre las reformas al orgánico funcional, que modifican, con visión exclusiva territorial, la estructura y composición de sus directivas, que se aprobaron en paquete, por mayoría, lo que provocó reclamos.

Hay enormes tareas. Más de un millón de adherentes, que deben convertirse en militantes, y el país entero esperan se cumplan eficientemente. Se busca que en AP haya real unidad, sea democrática y participativa; la política de alianzas sirva para fortalecer la RC; se den acuerdos serios, duraderos y apoyos a las organizaciones progresistas en lo político, social y productivo; se eliminen las trincas y el sectarismo que limitan la acción política.

Rafael Correa criticó la creación de pequeños grupos para tener incidencia en la elección de candidatos y pidió que AP no sea un movimiento corporativo.

En efecto, hay grupos anónimos que tienen grandes espacios de poder e imponen dirigentes y candidatos, los que deben de inmediato liquidarse.

Otros, que existen antes de AP, que han trabajado por su organización, con el fortalecimiento de aquella, en forma progresiva y consciente, buscarán desaparecer. ABA lo planteó en 2008,  proponiendo la creación del Partido de la Revolución Ciudadana. Se resolvió sancionar a traidores y desleales y enfrentar con energía la corrupción.

Se criticó la acción deficitaria y sesgada de la última campaña, las débiles ofertas electorales, malos candidatos y la superposición del buró político de gobierno por sobre la organización, el que será reemplazado por un comité asesor. Se aludió a funcionarios que, en vez de apoyar, obstaculizan y reprimen la gestión política; y a los técnicos puros, su insensibilidad política, así como al mal servicio a los ciudadanos.

Se acordó mejorar la comunicación interna y externa y crear Centros de Capacitación y Análisis Político, para conocer mejor y difundir el programa, planes del Gobierno y principios ideológicos, para construir ciudadanía con conciencia política.

La Convención, por unanimidad, aprobó apoyar las reformas para viabilizar una nueva reelección de Rafael Correa.

AP deberá articular las Comisiones Nacionales con gente política, capaz, representativa y de experiencia y completarlas con gente joven y de proyecciones; organizar asambleas parroquiales y convenciones cantonales y provinciales para elegir, en procesos transparentes, los dirigentes que integrarán las directivas. A la nacional se integrarán Ricardo Patiño y Galo Mora, exsecretarios ejecutivos.

Es claro que AP no puede depender tan solo de la gestión del Gobierno y resultados electorales, que debe organizar las bases y estar en campaña permanente, redoblar el trabajo y observar que es necesario más y más democracia, con descentralización, para una acción política eficaz.