¿Actitudes presidenciales loables?

- 15 de abril de 2019 - 00:00

A inicios de este mes, el presidente Lenín Moreno sostuvo diálogo radial con cinco almas de la radiodifusión. Una de ellas, don Mario Canessa, invocó el tema de la ‘offshore INA’ y manifestó su deseo de que el primer mandatario pueda conceder explicaciones al respecto; a lo que procedió a brindarlas con detalles y sin fastidiarse (ni por la solicitud, ni por quien la hizo, ni peor aún porque el formato haya permitido intervenciones espontáneas).

En línea con lo anterior, en días posteriores la periodista Tania Tinoco, en su columna de opinión en Diario Expreso, se refiere, entre otros aspectos, a la explicación del presidente Moreno, demostrando decisión y valentía al calificar -con cierto grado de severidad- tanto a dicha explicación como al comportamiento de quien la ofreció. Al respecto, el pasado martes la mencionada periodista difundió en su cuenta Twitter que su artículo le mereció una llamada telefónica del Presidente: para brindarle mayor información, para responderle a preguntas que le formuló y para indicarle que “aceptaba las críticas del periodismo”.

Destacable es la actitud del presidente Lenín Moreno para con la prensa: transparente, sin divagar y sin imprimir miedo en quienes ejercen una labor que tiene como fin informar -y deseable también, formar- a las audiencias. ¿Actitudes presidenciales loables? Veamos: La periodista Tinoco dice en su “posteo”, vía Twitter: “Una llamada así, impensable, en tiempos de tiranía”. Es más, me imagino que la pregunta del abogado Canessa, en esos tiempos, era motivo de “tarjeta roja y hacerse acreedor de adjetivos no precisamente positivos, además de difusión de la imagen personal en, al menos, una sabatina”. Contestando la interrogante: sí, pero estimo no son suficientes. A la luz de la invitación presidencial a la crítica, se vuelve propicio, también, que nuevas voces que ejercen comunicación profesional tengan participación en diálogos con el Presidente: preguntando; interviniendo. (O)