A la derecha solo le queda la conspiración

25 de febrero de 2012 - 00:00

El periodismo “independiente”, prensa escrita, radio y televisión, como pierde, paulatinamente, el control de la opinión pública con el advenimiento de la Revolución Ciudadana; ahora sí, definitivamente, promueve la conspiración nacional, en convenio con la derecha política y como eje de la insurrección.

La oposición derrotada, por el temor de perder sus últimos privilegios, insiste en su desesperada arremetida final, peligrosa, para atentar contra el orden constituido.

Un articulista de un medio “privado” anuncia el  incendio de la hoguera política y el presagio  de una lucha contra el régimen del Socialismo Siglo XXI. En los titulares de la “prensa independiente”, rompiendo la objetividad periodística, se alientan protestas callejeras, como recurso de la oposición para recuperar el control de la República.

Es evidente el soterrado  pacto entre la oligarquía, los rezagos de la partidocracia y la seudoizquierda, al comprobarse la movilización de algunos oficiales en servicio pasivo, por supuesto, engañados, para organizar escándalos desestabilizadores del régimen.

De otro lado, garroteros municipales se enrolan a la orden de la conspiración con el apoyo  de sus jefes, que anuncian, públicamente, su desacato a disposiciones vigentes.

Los columnistas de los medios “libres” y otros invitados, que no aceptan a Rafael Correa Delgado como el guía del cambio por una sociedad sin explotadores, se alistan a ofrecer apoyo publicitario  a la anunciada marcha convocada por sectores indígenas del 8 al 22 de marzo con la malsana intención de desestabilizar al gobierno popular y democrático de Alianza PAIS.

La era de los mediocres, del residuo de la partidocracia y los traidores se oculta en la historia, pero vendrán otros intentos de los golpistas que se oponen con rabia a los cambios socioeconómicos en beneficio de sectores sociales postergados durante siglos.

El Primer Mandatario, leal a sus principios y promesas de campaña, pide a los ecuatorianos prepararse y estar atentos al desarrollo  de los sucesos, porque la gente desesperada es la más peligrosa.

Es urgentísima la convocatoria a la movilización, de los organismos populares, campesinos, trabajadores, profesores y estudiantes para defender la construcción  de una nueva sociedad, armónica, justa y libre de los contumaces explotadores del trabajo de otros.

Recordamos  pensamientos célebres a los conspiradores: “Exagerar la fuerza es descubrir la debilidad y cobardía”. “La violencia es el miedo a las ideas de los demás y poca fe en las propias”.

Medios Públicos EP