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Juzz Pincay Pazmiño

#25N: ¡Tolerancia Cero!

25 de noviembre de 2021 09:40

«Los hombres tienen miedo de que las mujeres se burlen de ellos, pero las mujeres tienen miedo de que los hombres las maten» Margaret Atwood.

«Es que ya no se les puede decir nada», «todo lo hacen sobre sus derechos», «Ahora todo es violencia para Ustedes», estas son algunas de las frases que las mujeres escuchamos a diario cuando, ‘en nuestra osadía’, reclamamos por respeto y dignidad en nuestros espacios de trabajo, en nuestros espacios sociales, en nuestra vida. Quienes aún viven atados a los discursos machistas como ley de la vida se ven gravemente afectados por las marchas, artículos o declaraciones de mujeres y hombres que tienen esta visión sobre un país sin violencia contra las niñas y mujeres. Les duele porque sienten que su ‘libertad de expresión’ se ve afectada, les arde en una herida que no existe.

Y no existe, porque para la fortuna de quienes quieren mantener a las mujeres en una segunda categoría, la violencia machista sigue echando raíces. Han existido hasta el momento en nuestro país avances importantes como la tipificación de feminicidio, despenalización del aborto por violación, espacios de discusión por lo derechos de las niñas y mujeres, y vemos con optimismo, finalmente, mujeres feministas en espacios de tomas de decisión. Pero también en este país muere una mujer cada 41 horas por causas de género. Pero también los asambleístas siguen poniendo en discusión que una niña o mujer violada no tenga decisión sobre su cuerpo. Pero también seguimos viendo normal que los gabinetes presidenciales tengan una mayoría de hombres. Pero también continuamos tolerando el chiste machista del amigo o del novio.

Para erradicar la violencia contra las mujeres debemos tener cero tolerancia con estas acciones. Cero. No dejar pasar las muertes, presionar a las Autoridades, clamar por justicia, y revisar en nuestro día a día: ¿qué estamos tolerando? ¿cuáles de nuestras acciones continúan sosteniendo este sistema asesino? ¿Qué estamos haciendo por cambiarlo? ¿Qué estamos consumiendo? ¿a quién estamos apoyando?

La violencia tiene mil caras pero no cambia de nombre: Comentar sobre la vida personal o el físico de una autoridad o funcionaria es violencia política. Que la pareja constantemente te controle las horas, tus amigos o mine tu autoestima a través de críticas constantes es violencia emocional. Que alguien (y sí, así ames a este alguien) te obligue a tener relaciones sexuales sin tu consentimiento es violencia sexual. Quizá la más conocida es la de los moretones, la violencia física. Obligar a una niña a ser madre después de haber sido víctima de violación, es tortura. Debemos tener tolerancia cero contra cualquier tipo de violencia que nos afecte. Debo gritar, marchar, pelear, escribir, luchar por cargos que nos permiten cambiar esto, apoyar a quiénes están logrando que la aguja cambie, pero callarnos no es opción.

La cero tolerancia logrará algún día que dejemos de vivir en una constante autodefensa, pensando en lo que nos vamos a poner, por dónde vamos a caminar o si debemos aceptar o no tal cargo público. Imaginen vivir en un mundo donde no debamos preguntarnos si la falda que voy a elegir será el argumento para excusar a algún violador o para ser cuestionada por los medios y el resto y no por mis ideas y opiniones.

La cero tolerancia, por la memoria de las hermanas Mirabal, quienes pusieron el cuerpo y la vida por defender los derechos de las mujeres. María Teresa, Minerva y Patria, activistas políticas e insurgentes en República Dominicana, fueron brutalmente asesinadas el 25 de noviembre de 1960, y hoy gracias a ellas tenemos este día que nos permite recordarle al mundo que las mujeres continuamos siendo anuladas por los estados que con su cero voluntad política permiten que los números asciendan.

Hemos logrado cosas y se vienen muchas más porque la cero tolerancia también es bandera, porque ante la violencia machista la resistencia feminista está presente, porque como dijo Minerva Mirabal, cada vez que era amenazada: «Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte». Hoy y siempre todas somos las mariposas. Se va a caer.

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