2018: año con historias

- 02 de enero de 2018 - 00:00

Se inicia este 1 de enero de 2018 recordando el triunfo de la Revolución cubana, que en 1959 instaló el proceso de mayor significación histórica para América Latina, desde mediados del siglo XX. Acompaña a esa conmemoración el futuro cambio de gobierno, debido a la anunciada separación de Raúl Castro, lo cual genera enorme expectativa en la región.

Además, en este año habrá elecciones presidenciales en Brasil, Colombia, Costa Rica, México, Paraguay y Venezuela. Lo que suceda en Brasil y en Venezuela será crucial para la región, pues un eventual triunfo de Inacio Lula aseguraría un nuevo momento del progresismo de izquierda latinoamericano, en tanto que en Venezuela se pondrá a prueba la vitalidad lograda hasta hoy por la Revolución Bolivariana.

En estos países, además de las complejidades políticas internas, se evidencia la geopolítica del imperialismo, interesado en revertir y terminar con todos los procesos progresistas que caracterizaron a Latinoamérica desde inicios del nuevo milenio y que, sin embargo, hoy están seriamente detenidos.

Pero es un año crucial por dos acontecimientos: uno, el bicentenario del nacimiento de Karl Marx (1818-1883), cuya teoría ha servido para fundamentar la crítica al capitalismo, así como para comprender los ejes de la lucha de clases. Es la oportunidad para repensar a esa teoría en sus proyecciones y aplicación al mundo actual.

Otro suceso es la reforma universitaria de Córdoba, Argentina (1918), nacida de un pujante movimiento estudiantil, cuyo centenario igualmente sirve de oportunidad para reflexionar sobre el camino de las universidades latinoamericanas, el impacto social de la academia y la forma en que los neoliberales criterios de “medición de calidad” proyectan golpes serios a la docencia y la investigación científica en distintos países, como ocurre en Ecuador.

Finalmente, el 4 de febrero, Ecuador tendrá una consulta popular, que será determinante para el curso que tome el gobierno de Lenín Moreno, una vez que ya está definida la ruptura con la Revolución Ciudadana de la pasada década. (O)