Classic Tramp, el blues y hard rock sobre ruedas

- 04 de agosto de 2018 - 00:00
El concierto La nueva era del metal, en mayo, fue la despedida del baterista Luis Silva de esta banda. Su reemplazo hizo arreglos para sus próximas presentaciones.
Foto: Miguel Jiménez / EL TELÉGRAFO

El concierto La nueva era del metal, en mayo, fue la despedida del baterista Luis Silva de esta banda. Su reemplazo hizo arreglos para sus próximas presentaciones.

Batería, guitarra, voces y bajo en clave de hard rock entraron al estudio Sonido Xterno, sur de Quito, para plasmar una de las canciones que han hecho reconocidos a sus autores, Classic Tramp, entre un grupo de aficionados al rock clásico y los motores.

Juan Carlos Cachott fue uno de los fundadores de la banda en 2012, él canta y lo acompañan Esteban Villa en las cuatro cuerdas, Kevin Cabezas se encarga de los solos y Erick Almachi es el baterista.

Este último ha cumplido un mes en la agrupación y es el reemplazo del músico Luis Silva, quien no alcanzó a grabar en estudio la melodía “Déjame”, antes de anunciar su salida del país. Los que han registrado maquetas suenan menos “divertidos” que los que han registrado para el disco colectivo Máquinas de Acero.

En noviembre se presentará esta obra, que reúne el trabajo de 15 grupos; el único de estos que hace hard rock es Classic Tramp, recuerda Cachott, de 34 años, quien conduce una moto Keeway Superlight. Sus pasos en la música empezaron en años de adolescencia, las versiones iban del pop al rock de décadas pasadas.

“Hay que desmitificar el perfil de quienes escuchamos esta música”, suelta con una camiseta de Emperor bajo su camisa cuadriculada.

“Me gusta mucho el black metal”, confiesa sobre el género que alguna vez le hizo colgarse un bajo e interpretar algunas canciones complejas, que distan de la estética de Classic... Villa le ha impreso la cadencia del bajo a sus composiciones, que ahora parten del cuarteto aunque, en un inicio, tenían un integrante adicional, en la guitarra.

El demo que sacó a la luz sus temas inéditos, en 2013, es Dirty Girl, al que le siguió Caballo de Acero, en 2015. La canción “Farewell to love”, de primero, apareció como “Hasta siempre” en el segundo. Lo que distingue a cada versión es el cambio de voces e idioma porque se grabó sobre la misma música.

Fabián Jaramillo fue uno de los compositores que moldeó el estilo de esta formación y mostraba algunos riffs o canciones a Cachott, quien escribía las letras a base de sus escuchas. De esa manera compusieron “Fury”, “Rockin’all the time”, “Dirty girl” o las antes nombradas.

Classic Tramp tuvo una pausa de un año y medio hasta 2014. Pero sus músicos no dejaron su oficio; Cachott, por ejemplo, continuó haciendo versiones hard con Joker. El motociclista también le ha puesto su voz a Borderline y unos experimentados thrashers, Demencia.

Caballo de Acero fue grabado en Mi Estudio, del músico Alfredo Carvajal, mientras el grupo volvía a las tablas con un cambio definitivo: cantarían en español.

“Amor perdido” fue una de las obras y el segundo demo los llevó a distintos eventos.

“En las reuniones de motociclistas tenemos pegue”, cuenta Juan Carlos antes de enumerar a otros exponentes que los acompañan en esas convenciones motorizadas: Pepe Le Pew o Johnny el Ahorcado.

La clásica parece ser una tendencia del rock que genera más versiones que novedades, pero Classic Tramp pondrá sus inéditos en un disco que se publicará el próximo año. En 2016, el compilatorio de EQ-Metal Magazine fue el primero que los acogió.

El tema “Caballo de Acero” es un canto a la amistad y a la carretera. Recuerda a las tesituras fuertes que suelen acompañar grandes desplazamientos, como las compuestas por AC/DC, KISS o Black Sabbath, referentes de esta banda cuyas guitarras condensan horas de escucha de Jimi Hendrix, Zakk Wylde y hasta Pantera. (I) 

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